HAN ROTO LA BARAJA


La oligarquía del dinero ha roto la baraja. En la periferia de Europa está teniendo lugar una ruptura del pacto social que había hecho posibles unos decenios de prosperidad y de derechos sociales.

Esa ruptura está siendo unilateral. Si algo ha caracterizado este largo periodo ha sido la docilidad y el sometimiento político de la clase obrera y las clases populares en general. No sólo las resistencias laborales, sindicales y políticas han sido moderadas, sino que, además, se ha producido un ascenso de la cultura individualista posesiva propia del capitalismo. En todo caso, lo que ha envalentonado a los líderes de la derecha ha sido no sólo la resignación del grueso de la clase obrera, sino también constatar que los proyectos alternativos de sociedad son débiles, que las clases populares han asumido ampliamente los valores de la competición de todos contra todos y del culto al dinero y al lujo.

Hoy la población española, como la de otros países-víctima, está aún en estado de shock. No tiene voluntad ni fuerza para contraatacar. Pero está en condiciones óptimas para comprender qué está pasando y quiénes son los culpables. La izquierda debe aprovechar esta circunstancia para tratar de construir esa voluntad y esa fuerza, y preparar una contraofensiva de cara al futuro para recuperar —tan pronto como sea posible— los derechos laborales y sociales, los niveles de protección y de prestaciones educativas y sanitarias alcanzados anteriormente. Nadie puede saber hoy si la mayoría estará dispuesta mañana a pelear por sus derechos, pero hay oportunidades que no pueden dejarse escapar, y la de hoy es una de ellas.

Los bancos están extorsionando las arcas públicas y ahondando la catástrofe social. Se cierran empresas, crece el paro, se multiplican los desahucios, se reducen las prestaciones educativas y sanitarias. Crece hasta extremos inauditos la inseguridad y la precariedad. Hay que detener esta sangría: la población necesita garantías de seguridad. Para ello hay que reorganizar el sistema de crédito sobre bases enteramente nuevas: una banca pública sin afán de lucro (como fueron en otros momentos las cajas de ahorro), y limitaciones que impidan la especulación y la manipulación de los depósitos para fines ajenos a los de un sistema de crédito normal.

No se puede soportar el espectáculo denigrante de magnates de las finanzas con ingresos multimillonarios mientras la inseguridad económica y la pobreza se extienden por doquier. Hay que tipificar con más rigor los delitos económicos para impedir la malversación tanto de dineros públicos como privados. Deben construirse mecanismos independientes y profesionalizados de control y auditoría. Los culpables de los desastres económico, presentes y futuros, deben dar con sus huesos en la cárcel. Continua llegint “HAN ROTO LA BARAJA”

EL PP GRIEGO RECURRE AL DISCURSO DEL TERROR PARA QUE LOS BANQUEROS PUEDAN SEGUIR SAQUEANDO EL PAÍS TRAS EL 17-J


El líder del partido conservador griego Nueva Democracia, Andonis Samarás, en un intento desesperado por revertir su presumible derrota en las elecciones del 17 de junio, recurre al típico discurso del terror de la extrema derecha populista (xenófobo, anticomunista y ultraliberal).

Como si los griegos no estuviesen lo suficientemente aterrorizados ya con la situación por la que atraviesa el país, el líder de Nueva Democracia, el PP griego, sube el tono de su discurso político para tratar de atraer hacia sí el voto de los nazis y otras formaciones de la extrema derecha griega, así como de todos aquellos que se puedan sentir amenazados por la llegada del “terror rojo”.

En un discurso propio de los políticos de la ultraderecha latinoamericana en su afán por frenar los avances revolucionarios que se están dando en muchos países de aquella región del Planeta, Samarás ha mezclado este sábado el típico discurso anticomunista, con la xenofobia y la defensa a ultranza de las supuestas ventajas que el recetario tradicional del capitalismo liberal tiene para el crecimiento de la economía. Como si los griegos no estuviesen sintiendo ya en sus propias carnes el “éxito” de tales recetas.

Como siempre que la oligarquía ve peligrar sus privilegios, el discurso fascista se hace presente, tratando de sembrar el terror entre los votantes, para que así, una vez atemorizados, decidan dar su apoyo a los que se presentan a sí mismo como guardianes del orden y la ley, y únicos con capacidad para salvar a la patria del “desastre rojo”. Lo hemos visto tantas veces ya, en tantos lugares diferentes del mundo, que el discurso de hoy de Samarás nos suena hasta reconfortante: realmente en Grecia parece haber una posibilidad real de cambio, en tanto que la derecha está tan desesperada que necesita recurrir a todos estos típicos discursos facistoides y populistas con los que tratar de frenar el apoyo del pueblo a las opciones progresistas y anticapitalistas.

En una conferencia nacional de Nueva Democracia, Samarás adoptó una postura radical contra la izquierda, sin precedentes desde la caída de la dictadura militar en 1974, y acusó a la Coalición de Izquierda Radical (Syriza) de hundir el país en el caos y el terror por querer hacer salir con su política a Grecia de la zona euro. “Hundir al país en el caos y el terror“, dice, como si el país no estuviese ya lo suficientemente hundido en el caos y el terror a consecuencia de las políticas capitalistas impulsadas tanto por su partido (cuyo gobierno está en el origen de la actual crisis griega), como del PASOK (cuyo gobierno no fue más que la continuidad del anterior). Desde luego, a sinvergüenza y cara dura es complicado ganarle.

También culpó a Syriza de carecer de un programa político y de ser una coalición de agrupaciones extremistas con un programa propio cada una de ellas. “Es una mentira que Syriza y las formaciones que lo componen representen la renovación del país. Están representando la mentalidad que llevó el país al borde del abismo“, dijo Samarás. Por si no había quedado clara su falta absoluta de vergüenza, esto lo dice quien lidera un partido que, estando en el gobierno, incluso engañó a la UE falseando sus cuentas públicas, y por cuya labor al frente del ejecutivo los griegos entraron en la peor crsis económica de toda su historia, de la que, de momento, no solo no han podido salir, sino que han ido cada vez a peor. ¿Y habla de que SYRYZA representa la mentalidad que llevó al país al abismo? En todo caso, de serlo, y estará por ver, lo será porque SYRYZA, si gana las elecciones y puede gonernar, no se decida a romper con las políticas liberales impuestas desde Bruselas y Berlín, justo las mismas a la que este señor rinde pleitesía, y cuyo programa político viene impuesto desde el BCE, el FMI y la CE. Continua llegint “EL PP GRIEGO RECURRE AL DISCURSO DEL TERROR PARA QUE LOS BANQUEROS PUEDAN SEGUIR SAQUEANDO EL PAÍS TRAS EL 17-J”

UNA CLOACA LLAMADA ESPAÑA


¿Qué se puede decir de un país donde su monarca, presunto corrupto, acumulador de riqueza y bebedor empedernido, se va a un safari de elefantes organizado por su amante, en plena y completa crisis y con seis millones de trabajadores en paro?

¿Qué se puede decir de un país cuyo presidente de gobierno incumple todo, absolutamente todo lo dicho en una campaña electoral, no abre la boca sino para mentir o recortar derechos, garantías o mostrar fidelidad ovejuna al capitalismo o a sus líderes ocasionales del momento o huir por la puerta de atrás de los garajes cuando tiene que dar la cara?

¿Qué se puede decir de un país cuyos ministros y ministras acompañan en sus mentiras a su presidente, tienen, cada uno, un turbio pasado ligado a bancos en quiebra, asesoramiento en la evasión masiva de impuestos, empresas de armamento o cocheras llenas de jaguars derivadas de la corrupción y el latrocinio masivos?

¿Qué se puede decir de un país con ex presidentes y presidentes de sus autonomías procesados, y en algún caso condenados, por prevaricación, cohecho, blanqueo de capitales y tráfico de influencias, con presidentas en el límite mismo de la absoluta indecencia moral y política?

¿Qué se puede decir de un país donde la confesión religiosa mayoritaria es la mayor propietaria de bienes inmuebles del mismo, por los que no cotiza ni tributa un céntimo y que aún recibe subvenciones públicas multimillonarias, que no se recortan ni reducen ni en los peores momentos en los que a los ciudadanos se les grava y recorta drásticamente?

¿Qué se puede decir de un país donde el yerno del monarca se lucra con negocios, sobornos e influencias al amparo de la Corona y que negocia su no entrada en la cárcel a cambio de unas monedas de más o de menos?

¿Qué se puede decir de un país cuyo representante máximo del poder judicial se pasa la mayor parte de los fines de semana del año en doradas costas, en hoteles y restaurantes de lujo, pagados con el dinero de todos y que considera una “minucia” estas prácticas, que el fiscal general del Estado archiva sin siquiera instruirlas?

¿Qué se puede decir de un país que normaliza y legaliza el delito fiscal, la evasión de impuestos y el dinero negro con un pírico porcentaje de pago, indulta a banqueros y empresarios condenados en firme y sistematiza las indemnizaciones y pensiones multimillonarias de directivos de bancas o cajas de ahorro con miles de millones de pérdidas?

¿Qué se puede decir de un país cuyo sistema financiero tiene un agujero de 200.000 millones, fruto del afán de lucro, la falta de lucidez, la impericia y la insensatez de sus dirigentes y supervisores estatales, y que ahora se pretende reflotar o rellenar, impúdicamente, con el dinero de todos?

¿Qué se puede decir de un país que arrasa en un golpe de decreto con los derechos laborales, conseguidos en siglos de luchas y conquistas sociales con el pretexto inveraz de luchar contra el desempleo que crece, crece y crecerá ante la general hipocresía de los gobernantes y perpetradores del atraco?

¿Qué se puede decir de un país que en otro golpe de decreto, emanado de su Consejo de Ministros o cueva de Alí Babá, acaba con la Sanidad y la Educación publica, cercenando de un tajo su salud y su futuro?

Se puede decir, simplemente que no es un país, que es un conglomerado infecto de ladrones, delincuentes y falsos patriotas. De meapilas, truhanes y aprovechados. De corruptos, inmorales y profesionales de la mentira.

Se puede decir que no es país, que es una cloaca.

 

Fuente:  http://lucasleonsimon.wordpress.com/2012/05/23/una-cloaca-llamada-espana/

INDEFENSIÓN APRENDIDA


Facultad de Psicología. Psicología del Aprendizaje. Hoy vamos a hablar de la indefensión aprendida.

Hasta ahora hemos visto lo que ocurre si a un perro encerrado en una jaula lo premiamos cada vez que realiza un comportamiento determinado, si lo premiamos solo a intervalos fijos o bien a intervalos variables, si no lo premiamos nunca o si le retiramos un castigo cuando hace lo que queremos que haga. En todos los casos el perro aprenderá que su conducta tiene una consecuencia o incluso una falta de consecuencia que él conseguirá predecir tras un breve período de aprendizaje. Y su salud mental y emocional permanecerá dentro de los límites de lo saludable.

Pero, ¿qué ocurrirá si, haga lo que haga el perro, siempre lo castigamos? Una jaula con una parrilla electrificada por suelo. Un perro encerrado dentro. Una serie de descargas que se repiten a intervalos variables, indefinidamente, sin que nada de lo que haga el animal tenga como consecuencia el cese del martirio. Al principio el perro desarrollará una actividad frenética, hará todo lo que un perro puede hacer dentro de una jaula con la esperanza de que el azar y su empeño den con el comportamiento que le libere del suplicio: levantar la pata izquierda delantera, la derecha, aullar, saltar, mover el rabo…

Lo que demonios sea que se le haya antojado al experimentador-torturador para que acaben de una vez las malditas descargas. Pero todo es inútil. Haga lo que haga las descargas continúan, cadenciosamente, sin piedad, sin fin. El perro acaba por dejarse caer en un rincón y no hacer nada. No come. No ladra. No se queja. No lucha. Soporta descarga tras descarga sin inmutarse. Está enfermo. Sufre indefensión aprendida.

Hace veinte años que escuché por primera vez esta lección de psicología básica. Casi la había olvidado.

¿Es usted un buen ciudadano? ¿Un buen trabajador? ¿Un buen padre? ¿Un buen vecino? ¿Respeta las normas? ¿Paga sus impuestos? ¿Es honesto con los demás? ¿Y consigo mismo? ¿Actúa según le dicta su conciencia? ¿Cree en el sistema? ¿O acaso no cree en él? ¿Ha hecho lo que le decían desde pequeño que tenía que hacer para vivir tranquilo y honradamente? ¿Ha estudiado? ¿Se ha preparado unas oposiciones? ¿Ha hecho un master? ¿Sabe idiomas? ¿Ha trabajado duramente desde muy joven? ¿Se levanta temprano todos los días y dedica jornada tras jornada a aportar algo a la sociedad? ¿Paga sus facturas si es que todavía puede pagarlas? ¿Ha votado a la derecha? ¿Ha votado a la izquierda? ¿No vota?…

Da igual. ¿No tiene usted la sensación de que, sea cual sea su respuesta a esas preguntas, da igual? Que igualmente le bajarán el salario una y otra vez, o lo despedirán, o se quedarán con su casa, o le asfixiarán las deudas, o no verá futuro para sus hijos. Da igual que sea usted funcionario, albañil, autónomo, inmigrante, de pueblo, de ciudad, viejo, joven, hombre o mujer. Da igual que le ponga empeño a lo que hace, que crea en ello, que espere una recompensa… No habrá recompensa. Mejor dicho: la recompensa no vendrá del que le mantiene encerrado en una jaula con parrilla electrificada por suelo. Él ha decidido que ahora toca la descarga indiscriminada y la indefensión aprendida.

Pero le contaré un secreto. La jaula tiene una puerta. Todas las jaulas tienen una. Dentro de la jaula no acabarán las descargas pero fuera hay aire puro, tierra firme, alimento fresco y otros perros maltratados con los que, tras maniatar y amordazar al experimentador-torturador, construir un mundo sin jaulas. Solo es cuestión de abandonar el rincón en el que nos hemos ovillado sumidos en la desesperanza, comprender que la única salida está tras las rejas y descorrer el cerrojo.

Hace veinte años que escuché esta lección de psicología básica por primera vez. Y casi la había olvidado… Con lo importante que era.

Fuente:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=150071