DON HERENCIA RECIBIDA A PUNTO DE SER ATROPELLADO POR UN MERCADO


Parece un tantra para débiles mentales. Y lo es. El lobo cae sobre un rebaño de ovejas, degüella a siete y se permite el lujo de comerse sólo una. Don Herencia hace igual. Degüella a trabajadores, pensionistas, estudiantes, emigrantes, funcionarios, médicos y pacientes. Y se come solo una. Y es una rosca con la economía. Cero al cociente y que baje la agencia de calificación de riesgo siguiente.

-Enhorabuena, doña Elvira.
-¿Por qué?
Su marido ha batido el record, en ciento veinte días ha superado a Zapatero en ineficacia y encima presume de listo.
Es que lo iba a atropellar un “mercado”, y claro…

Vivimos en el infierno y la caverna no se había enterado. No se puede ser mas tonto y más ineficaz que los ministros de Hacienda y Economía, la de Sanidad se equivoca más que habla, el de Cultura no para de meter la picha –y la ortografía- en el arroz, el de Gobernación se cree la rencarnación del führer y el de Industria, en su vida las ha visto más gordas.

Iban a resolver el desempleo, creando tres millones de puestos de trabajo y los seis millones están al caer, la prima de riesgo bate niveles históricos, cualquier agencia de medio pelo nos equipara a los bonos basura, no solos somos tontos sino que lo parecemos y el baranda se va corriendo por las puertas falsas de los garajes.

-Ya está.
¿Qué sucede ahora?
Tengo la respuesta. La culpa es de “la herencia recibida”.
Eso ya lo has dicho cinco millones de veces.
Es por si cuela en los mercados.

Entre la oferta y la demanda este Gobierno está resultando el más inútil de los últimos dos mil años. Iban de tecnócratas, con informes, estadísticas y neoliberalismo y son más inútiles que el rabo de un higo. Quería hacer una política de zona templada y están en zona de descenso. Se han cepillado el estado de bienestar y los derechos de los trabajadores y a la economía están a punto de ingresarla en el hospital sin salida de las urgencias y el rescate.

Todo su esfuerzo se dirige a los banqueros, los defraudadores, a amnistiar a chorizos y evitar que la Iglesia pague un euro en impuestos. Se les ven todas las plumas y tienen menos credibilidad que Sergio Ramos tirando penalties.

¿El presidente del gobierno?
¿De parte de quién?
-Del Espíritu Santo en forma de paloma.
Un momento, que se le ha caído un guindo.

Bajo un lujo de rayos UVA, entre una nube de chaquetas verdes de Armani , bajo la escolástica decante de Rouco, mas fachas que las gallinas de El Pardo, don Herencia y su peña nos llevan a todos al despeñadero. Don Herencia ni siquiera se rompe la cadera ni se dispara al píe.

Fuente: http://lucasleonsimon.wordpress.com/2012/04/27/don-herencia-recibida-a-punto-de-ser-atropellado-por-un-mercado/

 

PARA ENTENDER LA REFORMA LABORAL DEL PP O LOS RECORTES DEL GOBIERNO CATALÁN


La agresiva reforma laboral de Mariano Rajoy y su gobierno, que descansa en la sólida mayoría parlamentaria del PP  (lograda, en parte, gracias a la tramposa Ley Electoral), no se puede entender sin echar la vista atrás. ¿Cómo es posible que el Gobierno de España se atreva a plantearla siquiera? O ¿Cómo es posible que el gobierno catalán, asentado en una holgada mayoría parlamentaria, lograda en un tiempo distinto y sin que los electores fueran conscientes de los tijeretazos que se avecinaban, anime al español a ir aún más lejos?

Bien, volvamos al día después del 29S, o lo que es lo mismo, a la resaca de la Huelga General contra el Gobierno de España de entonces, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero y asentado sobre la minoría mayoritaria del PSOE.

En la revista CATALUNYA, en su número 123 de diciembre de 2010, Vicent Martínez planteaba el siguiente análisis:

Pasada la huelga del 29-S, más exitosa de lo que los medios de comunicación decían que sería, se hace necesario que el sindicalismo en general se haga una serie de reflexiones. El movimiento obrero tiene una plena capacidad de movilización en los sectores de mayor tradición reivindicativa, pero ésta le falta entre los funcionarios –en muchos casos adormecidos– y entre el sector servicios y los sectores sociales de precarios, mujeres, jóvenes, inmigrantes y jubilados (los jubilados son una gran fuerza sindical que los sindicatos, si se lo propusieran, podrían movilizar).

Sectores crecientes que se sienten desvinculados del sindicalismo porque éste no ha terminado de defender sus intereses. Los sindicatos, sobre todo los mayoritarios, quizás tendrían que ser más valientes y más combativos y pasar a la ofensiva y no estar solamente a la defensiva: luchar por nuevas conquistas sociales en vez de mover solamente ficha para intentar no perder los derechos que todavía se tienen.

A los sindicatos les falla, sobre todo, estrategia: promueven una huelga general, pero para la cual a penas se calentaron motores. Ahora, pasada la huelga, se presenta una Iniciativa Legislativa Popular que tendría que haberse presentado el pasado 18 de junio, cuando se rompió el diálogo social, y que, a pesar de todo, firmaré. Y siguiendo el ejemplo francés, han descubierto que hace falta ir haciendo actos de movilización permanente que no sean necesariamente una huelga general, para crear un ambiente reivindicativo y concienciar a la población de la importancia de defender sus derechos y de lo graves que son los recortes.

Y con todo, en esta huelga he visto aumentar notablemente el número de personas que le echa la culpa de todo a los sindicatos, pero que no están dispuestos a hacer nada. Que afirman que “los franceses sí que saben ir a la huelga”, pero que no van a la huelga. Que no quieren pagar cuotas sindicales, pero, al mismo tiempo, quieren que los sindicatos sean autónomos del poder y que les ofrezcan servicios gratuitos, que no se sabe quién pagará. Que no quieren perder un solo día de salario con la huelga pero que, al mismo tiempo, quieren sindicatos más combativos. Que lo quieren todo sin esfuerzo. Un sector de la sociedad entre los cuales la culpa siempre es del otro (en este caso, del sindicato), que no hace nada, y en el que uno siempre es la víctima (que, por lo visto, no puede hacer nada para evitar su condición).

Son este individualismo, egoísmo e infantilismo crecientes en una sociedad que va perdiendo el asociacionismo obrero como referente para la mejora de su calidad de vida contra lo que hemos de luchar. Contra la cultura antisindical, que critica a los sindicatos (mayoritarios) por vendidos, pero que no se afilia a ningún otro sindicato, más combativo. Contra esta conducta del “me-da-igual” que se está instalando cada vez más en una sociedad como la catalana, capaz de grandes reivindicaciones históricas, que cada vez más son más históricas y menos actuales.

CONTINÚA LA APUESTA IRRESPONSABLE: NUEVA (Y LARGA) PRÓRROGA PARA SANTA MARÍA DE GAROÑA


Salvador López Arnal

Rebelión

El reactor de Santa María de Garoña en Burgos, inaugurado por el dictador golpista africanista Francisco Franco en 1971, fue el segundo reactor nuclear español. Su potencia instalada es de 460 megavatios, aproximadamente la mitad del resto de reactores. En 2012, serán 41 sus años en funcionamiento.

El primer reactor español fue el de José Cabrera, en Almonacid de Zorita (Guadalajara). La central de Zorita dejó de funcionar tras 38 años de actividad en mayo de 2006, tres años menos de los que ya lleva Garoña. El desmantelamiento de Zorita no concluirá hasta 2015 (nueve años después de su cierre) y se calcula que costará 170 millones de euros.

Las “externalidades” poco publicitadas de la poderosa industria nuclear. De Guindos, el maleducado corporativista ministro de Economía, sabe de qué va: fue (¿fue?) ejecutivo o miembro del consejo de administración de Endesa.

El informe del Consejo de Seguridad Nuclear enviado al Ministerio de Industria el viernes 17 de febrero de 2012, concluye que “no existe ningún impedimento” para modificar la orden de cierre en 2013 dictada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2009 [1].

El organismo regulador español ha recordado, por si hiciera falta, que el dictamen realizado sobre la orden de cierre no prefigura “en ningún caso el sentido o el contenido del informe que deberá realizarse sobre la licencia de la central”. ¿Por qué? Porque tiene que concretar las obras. En principio necesarias pero –el “pero” es muy importante- pueden haber “compromisos realistas”. ¿Para qué? Para que el reactor pueda seguir funcionando. Es el punto.

José Manuel Soria, el ministro de Industria, quiere que el reactor siga produciendo y vendiendo electricidad hasta 2019. Seis años más -la prolongación tiene algún problema legal pero ya se sabe que las leyes están para ser trasgredidas o cambiadas cuando es necesario-, cuarenta y ocho años en total.. Luego veremos.

Los beneficios durante la prórroga para Nuclenor (Iberdrola + Endesa) serán de vértigo, casi incalculables (Gara [2] ha llamado la atención con acierto sobre el hecho de que la noticia, emitida por un ministro de un Gobierno, no se hiciera pública tras un Consejo de Ministros ni fuera anunciada en una comparecencia institucional. El ministro hizo esta declaración de claras intenciones durante su intervención en el Congreso del PP, ante sus propios correligionarios. Aplausos entusiastas desde luego).

En 2009, el mismo CSN dio luz verde para que Garoña “siguiera funcionando pero exigiendo mejoras a los propietarios”: instalación de un nuevo sistema de tratamiento de gases radiactivos en caso de accidente y la sustitución de kilómetros de cables del circuito eléctrico.

¿Qué pasó? Que cuando el Gobierno de Zapatero, tras “fuerte” discusión interna entre ministros pronucleares y supuestos antinucleares, decidió prolongar la central en 2013 (sabiendo desde luego que el gobierno sería entonces de otro signo, aunque no muy opuesto en ese y otros terrenos), las mejoras apuntadas, que requieren inversiones, se perdonaron. ¡Tal cual! Le llaman “generosidad pronuclear”.

 ¿Es necesaria Garoña para las necesidades energéticas del país? No. ¿Entonces? Apostar por la prolongación abre la puerta a otras prórrogas (además de al éxito energético-crematístico): las bodas de oro de todos los reactores nucleares españoles. Luego tal vez se piense en bodas diamantinas. Como el gobierno conservador alemán. Pero esta vez, curiosamente, en sentido opuesto.

Para Ecologistas en Acción, y no andan errados en absoluto, el organismo de control español “responde a los intereses” de Endesa, Iberdrola y de las otras grandes compañías del sector. No es un prejuicio, no es una descalificación política sin fundamento.

La actual composición del consejo (puede cambiar para peor) no deja lugar a dudas: dos consejeros elegidos a propuesta del PP, dos del PSOE y uno de CiU, pronuclear donde los haya (los convergentes y unionistas siempre han sido muy amigos del átomo).

¿Alguno de ellos, por convicción o intereses, no piensa –o dice pensar- que la energía nuclear es limpia, barata, segura, pacífica, con escasísimas externalidades y moderna a más no poder, incluso tras la hecatombe atómica de Fukushima, ese Chernóbil a cámara lenta del que nos habló Eduard Rodríguez Farré? Es muy poco probable.

Soria, ha recordado también Gara, ha hablado del modelo energético español como “seguro, equilibrado y eficiente”. No es evidente ninguna de estas afirmaciones. La “seguridad” caza mal, en el caso de Garoña, con el hecho de que General Electric, la empresa que diseñó el reactor de la planta burgalesa, el mismo tipo que el de los reactores de la central de Fukushima, aceptó la existencia de un error en el diseño:

un falló en las barras de fricción que podría causar un accidente si, por ejemplo, la zona norte de Burgos sufriera un movimiento sísmico ordinario (no extraordinario). A estos errores de diseño, se les debe o debería sumar los evidenciados por el propio Consejo durante las pruebas de resistencia: se descubrieron graves deficiencias en el sistema eléctrico de la central.

Ecologistas en Acción apunta a otro nudo de interés: “es una irresponsabilidad [aunque no sólo] mantener abierta una central vieja, construida antes de las enseñanzas de los principales accidentes nucleares”, los de Chernóbil en la URSS y Three Mile Island en EEUU y, claro está, del de Fukushima cuyos reactores, como decíamos, eran del mismo tipo que los de la central burgalesa [3].

Existen opositores incluso en las filas del PP. La organización alavesa por ejemplo, acaso por la cercanía, ha levantado la voz:

Javier Maroto, el alcalde de Vitoria, ha calificado la prórroga de “error”. En términos similares se ha manifestado el diputado general de Álava, Javier de Andrés. Y puede asegurarse que, según fuentes de toda confianza, ni Maroto ni de Andrés son antinucleares ni han militando nunca en ninguna organización ecologista. A veces, el sentido común es aliado de la racionalidad y la prudencia.

Por lo demás, el portavoz del PNV en las Juntas Generales, Ramiro González, ha afirmado que la posible continuidad de Garoña responde a una decisión equivocada que puede poner en riesgo “la salud y la vida de los alaveses”. Responde “sólo a planteamientos economicistas”, añadió.

Como han leído, sin añadir una coma.

Notas:

[1] http://www.publico.es/ciencias/422746/soria-pisa-el-acelerador-para-prorrogar-garona

[2] 

http://www.gara.net/paperezkoa/20120219/323083/es/El-PP-decreta-que-Garona-podra-funcionar-durante-cinco-anos-mas

[3] Véase Eduard Rodríguez Farré y Salvador López Arnal, Ciencia en el ágora, El Viejo Topo, Barcelona, 2012 (capítulos I y VI)