ELENA SALGADO, CONSEJERA DE ENDESA, ES FICHADA POR ABERTIS


Hace apenas cuatro meses, cuando dejó de ser vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado anunció que se iba a tomar dos años “quasisabáticos” que se iba a dedicar a “estudiar historia contenporánea” y a “colaborar con alguna ONG”.

A cambio de su retiro, Salgado iba a cobrar 58.788 euros al año — el 80% de su sueldo como vicepresidenta— durante dos: así lo regula la ley que impide a los miembros del Gobierno trabajar para empresar privadas durante los los 24 meses inmediatamente posteriores a su salida del Ejecutivo.

Pero el retiro le ha durado poco: hace un mes Salgado fichó como consejera de Endesa para su filial en Chile, y ayer, miércoles, Abertis anunciaba que la exvicepresidenta se incorporaba también a su consejo asesor.

Salgado, que cuando fue nombrada ministra de Sanidad en 2004 ya era consejera de la multinacional, concretamente de la filial Abertis Telecom, ficha ahora como asesora del consejo asesor del grupo en Madrid. Abertis, que preside Salvador Alemany, tiene actualmente tres consejos asesores en Madrid, Valencia y Barcelona.

Elena Salgado compaginará este cargo con el de consejera de la filial de Endesa en Chile. La antigua vicepresidenta ha puesto en conocimiento de la Oficina de Conflictos de Intereses, dependiente del Ministerio de Administraciones Públicas, sus planes de trabajo en estas dos empresas privadas para conseguir la autorización pertinente.

Además de la vicepresidencia económica, Salgado ocupó la cartera Sanidad con el primer gobierno de Zapatero entre 2004 y 2007, para pasar a ser después ministra de Administraciones Públicas y vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda en 2009.

Fuente: http://www.publico.es/espana/430930/abertis/ficha/exministra/salgado/consejo/asesor/madrid

ESPAÑA VIVE POR ENCIMA DE SUS POSIBILIDADES ECOLÓGICAS


España ha tardado menos de un tercio del año en acabar con el presupuesto ecológico para 2012 ya que gasta más recursos de los que produce y emite más carbono (CO2) del que absorbe. Este país produce un consumo 3,25 veces mayor que su biocapacidad.

Cada español necesita 5,4 hectáreas globales para satisfacer su nivel de consumo actual, pero sólo dispone de 1,6 hectáreas lo cual representa un déficit ecológico de 3,8 hectáreas, según afirma un estudio elaborado por la New Economics Foundation (NEF), comité independiente británico basado en datos de la Global Footprint Network.

El sistema natural tiene una capacidad limitada de producir recursos y de absorber contaminantes sin poner en riesgo la capacidad de regenerar estos recursos año tras año.

Esta investigación lanza una alerta y avisa de que si la población global viviera como un ciudadano de América del Norte se necesitarían cinco planetas para cubrir las necesidades, si viviera como un ciudadano de España se necesitarían tres, mientras que si la población global viviera como un ciudadano de la India sería suficiente sólo con uno. Esta desigualdad en los recursos energéticos pone de manifiesto cómo en los países desarrollados se gasta más de lo que se produce, en perjuicio de aquellos con menor desarrollo.

Aniol Esteban, responsable de economía ambiental de la NEF, matiza que a la crisis económica actual se suman otras dos crisis, “la ambiental y la energética” ya que el cambio climático y la sobrexplotación de recursos naturales generan inestabilidad ecológica haciendo aun más vulnerable el sistema económico y social.

España depende de los recursos externos

Según informa este estudio, si España tuviera que subsistir de sus propios recursos al ritmo del consumo actual, hoy los habría agotado, por este motivo y hasta final de año, España vivirá por encima de sus posibilidades ecológicas y solo podrá satisfacer su demanda ecológica a cuenta de los recursos de otros países.

Países como España y Reino Unido consumen su parte proporcional del presupuesto durante el primer tercio del año y pasan a depender de los recursos del resto de países hasta final del año.

Igual que ocurre en otros países industrializados, el día en que España entra en déficit ecológico se ha ido adelantando en el calendario durante las últimas décadas aunque los resultados más recientes sugieren que el déficit ecológico se está estabilizando y no crece tan rápido.

 

Fuente:  http://www.publico.es/internacional/430441/espana-vive-por-encima-de-sus-posibilidades-ecologicas

CONTINÚA LA APUESTA IRRESPONSABLE: NUEVA (Y LARGA) PRÓRROGA PARA SANTA MARÍA DE GAROÑA


Salvador López Arnal

Rebelión

El reactor de Santa María de Garoña en Burgos, inaugurado por el dictador golpista africanista Francisco Franco en 1971, fue el segundo reactor nuclear español. Su potencia instalada es de 460 megavatios, aproximadamente la mitad del resto de reactores. En 2012, serán 41 sus años en funcionamiento.

El primer reactor español fue el de José Cabrera, en Almonacid de Zorita (Guadalajara). La central de Zorita dejó de funcionar tras 38 años de actividad en mayo de 2006, tres años menos de los que ya lleva Garoña. El desmantelamiento de Zorita no concluirá hasta 2015 (nueve años después de su cierre) y se calcula que costará 170 millones de euros.

Las “externalidades” poco publicitadas de la poderosa industria nuclear. De Guindos, el maleducado corporativista ministro de Economía, sabe de qué va: fue (¿fue?) ejecutivo o miembro del consejo de administración de Endesa.

El informe del Consejo de Seguridad Nuclear enviado al Ministerio de Industria el viernes 17 de febrero de 2012, concluye que “no existe ningún impedimento” para modificar la orden de cierre en 2013 dictada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2009 [1].

El organismo regulador español ha recordado, por si hiciera falta, que el dictamen realizado sobre la orden de cierre no prefigura “en ningún caso el sentido o el contenido del informe que deberá realizarse sobre la licencia de la central”. ¿Por qué? Porque tiene que concretar las obras. En principio necesarias pero –el “pero” es muy importante- pueden haber “compromisos realistas”. ¿Para qué? Para que el reactor pueda seguir funcionando. Es el punto.

José Manuel Soria, el ministro de Industria, quiere que el reactor siga produciendo y vendiendo electricidad hasta 2019. Seis años más -la prolongación tiene algún problema legal pero ya se sabe que las leyes están para ser trasgredidas o cambiadas cuando es necesario-, cuarenta y ocho años en total.. Luego veremos.

Los beneficios durante la prórroga para Nuclenor (Iberdrola + Endesa) serán de vértigo, casi incalculables (Gara [2] ha llamado la atención con acierto sobre el hecho de que la noticia, emitida por un ministro de un Gobierno, no se hiciera pública tras un Consejo de Ministros ni fuera anunciada en una comparecencia institucional. El ministro hizo esta declaración de claras intenciones durante su intervención en el Congreso del PP, ante sus propios correligionarios. Aplausos entusiastas desde luego).

En 2009, el mismo CSN dio luz verde para que Garoña “siguiera funcionando pero exigiendo mejoras a los propietarios”: instalación de un nuevo sistema de tratamiento de gases radiactivos en caso de accidente y la sustitución de kilómetros de cables del circuito eléctrico.

¿Qué pasó? Que cuando el Gobierno de Zapatero, tras “fuerte” discusión interna entre ministros pronucleares y supuestos antinucleares, decidió prolongar la central en 2013 (sabiendo desde luego que el gobierno sería entonces de otro signo, aunque no muy opuesto en ese y otros terrenos), las mejoras apuntadas, que requieren inversiones, se perdonaron. ¡Tal cual! Le llaman “generosidad pronuclear”.

 ¿Es necesaria Garoña para las necesidades energéticas del país? No. ¿Entonces? Apostar por la prolongación abre la puerta a otras prórrogas (además de al éxito energético-crematístico): las bodas de oro de todos los reactores nucleares españoles. Luego tal vez se piense en bodas diamantinas. Como el gobierno conservador alemán. Pero esta vez, curiosamente, en sentido opuesto.

Para Ecologistas en Acción, y no andan errados en absoluto, el organismo de control español “responde a los intereses” de Endesa, Iberdrola y de las otras grandes compañías del sector. No es un prejuicio, no es una descalificación política sin fundamento.

La actual composición del consejo (puede cambiar para peor) no deja lugar a dudas: dos consejeros elegidos a propuesta del PP, dos del PSOE y uno de CiU, pronuclear donde los haya (los convergentes y unionistas siempre han sido muy amigos del átomo).

¿Alguno de ellos, por convicción o intereses, no piensa –o dice pensar- que la energía nuclear es limpia, barata, segura, pacífica, con escasísimas externalidades y moderna a más no poder, incluso tras la hecatombe atómica de Fukushima, ese Chernóbil a cámara lenta del que nos habló Eduard Rodríguez Farré? Es muy poco probable.

Soria, ha recordado también Gara, ha hablado del modelo energético español como “seguro, equilibrado y eficiente”. No es evidente ninguna de estas afirmaciones. La “seguridad” caza mal, en el caso de Garoña, con el hecho de que General Electric, la empresa que diseñó el reactor de la planta burgalesa, el mismo tipo que el de los reactores de la central de Fukushima, aceptó la existencia de un error en el diseño:

un falló en las barras de fricción que podría causar un accidente si, por ejemplo, la zona norte de Burgos sufriera un movimiento sísmico ordinario (no extraordinario). A estos errores de diseño, se les debe o debería sumar los evidenciados por el propio Consejo durante las pruebas de resistencia: se descubrieron graves deficiencias en el sistema eléctrico de la central.

Ecologistas en Acción apunta a otro nudo de interés: “es una irresponsabilidad [aunque no sólo] mantener abierta una central vieja, construida antes de las enseñanzas de los principales accidentes nucleares”, los de Chernóbil en la URSS y Three Mile Island en EEUU y, claro está, del de Fukushima cuyos reactores, como decíamos, eran del mismo tipo que los de la central burgalesa [3].

Existen opositores incluso en las filas del PP. La organización alavesa por ejemplo, acaso por la cercanía, ha levantado la voz:

Javier Maroto, el alcalde de Vitoria, ha calificado la prórroga de “error”. En términos similares se ha manifestado el diputado general de Álava, Javier de Andrés. Y puede asegurarse que, según fuentes de toda confianza, ni Maroto ni de Andrés son antinucleares ni han militando nunca en ninguna organización ecologista. A veces, el sentido común es aliado de la racionalidad y la prudencia.

Por lo demás, el portavoz del PNV en las Juntas Generales, Ramiro González, ha afirmado que la posible continuidad de Garoña responde a una decisión equivocada que puede poner en riesgo “la salud y la vida de los alaveses”. Responde “sólo a planteamientos economicistas”, añadió.

Como han leído, sin añadir una coma.

Notas:

[1] http://www.publico.es/ciencias/422746/soria-pisa-el-acelerador-para-prorrogar-garona

[2] 

http://www.gara.net/paperezkoa/20120219/323083/es/El-PP-decreta-que-Garona-podra-funcionar-durante-cinco-anos-mas

[3] Véase Eduard Rodríguez Farré y Salvador López Arnal, Ciencia en el ágora, El Viejo Topo, Barcelona, 2012 (capítulos I y VI)