LA TRANSICIÓN CONTADA A NUESTROS PADRES


Hay algunos que dicen que por qué no le dijimos a Fraga lo que pensábamos de él mientras vivía. Siempre lo hemos hecho. Desde que tenemos memoria. Recuerdo cuando protestamos, como estudiantes, en la Universidad Complutense de Madrid, en la Facultad de Políticas, en su clase de despedida.

El tipo que obligó al ABC a publicar unos falsos diarios para encubrir el asesinato del estudiante Enrique Ruano no tenía derecho, entendimos, a despedirse como si hubiera sido una persona de bien. No le bastó querer presentar el asesinato como suicidio, sino que amenazó a sus padres diciéndole que a su hija podía pasarle lo mismo.

Fraga era un franquista, mal tipo, energúmeno, oportunista, agresivo y cómplice de asesinato. ¿Celebrar qué?

Dejo aquí el artículo que salió en Público en abril de 2010. Para los desmemoriados.


A la memoria de Pepín Vidal Beneyto

Mil veces oímos una petición de silencio que hoy resuena con cuento de furia y ruido: “Abuelo, deje de contar batallas”.

Ignoraban los guardianes de los tiempos apacibles que la verdadera batalla no era esa que los viejos apuntaban. Era otra, apenas susurrada, que se contaban a ellos mismos en un silencio de décadas, con complicidad de café, trinchera y cuitas compartidas.

“¡Deje de contar batallas, abuelo!”. Y los apaciguadores, al tiempo, contaban incontables veces su cuento incontinente: “La democracia nos la inventamos nosotros”. Lo dijeron, lo escribieron, lo repitieron, lo exportaron y, quizá –sólo quizá–, hasta se lo creyeron.

Sociólogos corrieron a decir que antes de la Transición no hubo democracia y que, de pronto, ya éramos iguales al resto de Europa; filósofos cambiaron panfletos contra el todo por panfletos por lo que me caiga; historiadores oficiales dieron el pasado como inocuo pasto abierto sólo a anticuarios; sabedores de la política hicieron taxonomías borgianas para que encajara la democracia con un campo sembrado de fosas comunes y desmemoria; matemáticos trazaron la topología que permitía transitar en vez de retornar a la democracia perdida; periodistas y filólogos encontraron en el decir “consenso” una palabra mágica que contentaba a tirios y troyanos (a unos porque no cuestionaba ningún fruto de su victoria; a otros, porque les entregaba una excusa perfecta para explicar por qué eran tan vociferantes y tan poco consecuentes). Burlón este espíritu de la Transición democrática.

La Transición redujo la explicación dolida del pasado a un problema de derechos humanos. En la distancia, todos somos bienintencionados. Por eso era relevante explicar aquella época como una locura colectiva fruto del calor y los tiempos duros. Otras explicaciones sacan el hilo al ovillo y llegan hasta palacios reales, catedrales, cámaras bancarias y mansiones donde siguen los que nunca se fueron. Continua llegint “LA TRANSICIÓN CONTADA A NUESTROS PADRES”

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Rouco Varela, invitado a visitar las fosas comunes de Galicia


La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña cree que “sería un acto de reconciliación con las víctimas”

 

El presidente de la Conferencia Episcopal, Rouco Varela. PUBLICO Gabriel Pecot

 

La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña ha invitado este viernes al presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, a visitar las fosas comunes que todavía existen en Galicia.

“Sin duda alguna su presencia sería un acto de reconciliación con las víctimas del franquismo y un cambio de rumbo en la actitud de la jerarquía de la Iglesia Católica”, ha señalado la CRMH en una carta dirigida a Rouco Varela.

Durante este año, la CRMH tiene previsto homenajear a las víctimas del franquismo en A Coruña que todavía no han recibido “una sepultura digna” y que permanecen en varias fosas comunes en el ayuntamiento de Aranga (A Coruña), ha indicado. Continua llegint “Rouco Varela, invitado a visitar las fosas comunes de Galicia”