LA UNIÓN EUROPEA AL BORDE DE UN ABISMO ECONÓMICO POR EL EMBARGO IRANÍ


“La Unión Europea va a quedar gravemente dañada con la política de seguimiento de las directrices de Washington”, opina el analista internacional Txente Rekondo, quien comentó a RT la decisión de los estados europeos de introducir un embargo a las importaciones del crudo iraní.

En cambio, EE. UU., que según el experto, es el impulsor de estas medidas contra Irán, “no va a perder nada”, debido a que no depende del petróleo de la República Islámica y no lo importa desde hace unos 30 años.

A finales de noviembre pasado, EE. UU., Canadá y Gran Bretaña aprobaron sanciones unilaterales contra el sector financiero y energético de la economía iraní. A su vez, el 23 de enero la Unión Europea aprobó el embargo del crudo persa que entrará en vigor a partir del 1 de julio.

Según Rekondo, Europa aplazó la introducción del embargo para que los países de la unión más dependientes de los hidrocarburos iraníes pudieran buscar a otros proveedores de petróleo.

Irán ´contrataca´

No obstante, este jueves Teherán hizo un movimiento imprevisto declarando que podría cortar el suministro de crudo a los países europeos ya a partir de la próxima semana. El analista señala que esta declaración señala que la República Islámica “está dispuesta a responder diplomáticamente a medidas contra el interés de la soberanía nacional iraní”.

Si Irán cumple su promesa, estados europeos como Grecia, España e Italia, cuyas importaciones de petróleo dependen en cerca del 14% del crudo iraní, según Rekondo, se verán en una situación muy difícil ya que no les dará tiempo a encontrar una alternativa al petróleo persa. Continua llegint “LA UNIÓN EUROPEA AL BORDE DE UN ABISMO ECONÓMICO POR EL EMBARGO IRANÍ”

Evacuando a José Couso


Esperamos toda la tarde pero los teléfonos no sonaban. Yo estaba cada vez más colérico por la situación y más angustiado al pensar en la familia de José (Couso). Habían pasado dos días desde su muerte y seguía allí, en el hospital. Y lo peor es que no teníamos nada bueno que decir. Ninguna buena noticia. Ninguna llamada de nadie. Ni de los norteamericanos, ni del Ministerio de Defensa, ni del Ministerio de Asuntos Exteriores, ni de ninguna embajada española de la zona. Nada que indicara que seríamos evacuados.

Por eso, cuando sobre las seis de la tarde me llamó el embajador español en Kuwait, Álvaro Alabart, le contesté de manera ruda haciéndole pagar toda la ansiedad que llevaba acumulada esos días. Sus órdenes, que había recibido del Ministerio de Asuntos Exteriores, eran que tratara de contactar con el mando central norteamericano en Kuwait y convencerles de la necesidad de sacar el cadáver. Yo ya no podía esperar más.

-A las ocho de la tarde apagaré los dos teléfonos satélites que tengo -le grité-. Si antes de esa hora usted no me ha llamado y me ha dado una información razonable de que Couso será evacuado enseguida, yo me llevo mañana su cuerpo por el desierto.

-Las cosas se van a solucionar, tanquilo -me respondió azorado-.¿Sabes cuántos periodistas españoles más quieren ser evacuados, cuántos quieren salir?

-Mire. Yo sólo sé que al menos unos quince reporteros han decidido hoy mismo que dejarán el país en cuanto sea posible. Nos iremos todos en el mismo convoy por Jordania.

-Pero podrías decirme el número exacto-insistió.

-Ni idea, pero transmita esto a Madrid. Si España es aliada de EE.UU. en esta guerra está demostrando que no tiene demasiada influencia. Ni siquiera es capaz de conseguir que el ejército norteamericano evacúe el cuerpo de un español asesinado por ellos. Si mañana no nos sacan en helicóptero, el gobierno español tendrá el sábado en portada de todos los periódicos la fotografía de un ataúd negro llevado a hombros por periodistas españoles mientras atraviesan andando la frontera jordana. A las ocho apago los teléfonos. Perdone mi tono pero estoy un poco harto de que jueguen con nosotros.

Nunca supimos si aquel ultimátum funcionó o simplemente las cosas siguieron su ritmo. Lento, pero su ritmo. El caso es que antes de que se cumpliera el plazo de las ocho de la noche sonó el teléfono. Un tal Chris Camble, de la embajada norteamericana en Kuwait preguntaba por mí. Quería saber el número exacto de mi habitación.

Estuve a punto de contestarle que preguntara a la unidad de tanques que había disparado al hotel dos días antes, pero me contuve. El tipo aseguró que al día siguiente, sobre las diez de la mañana, un oficial del ejército estadounidense llamaría a mi puerta para recogerme, llevarme al hospital, y evacuarnos a Couso y a mí.

Era la primera llamada de alguien que parecía saber de qué iba todo aquello. La primera vez que me tranquilizaba en dos días.
Mercedes Gallego, que lleva mucho tiempo trabajando en EE.UU., me dijo que todo estaba ya arreglado. Que si un tipo de la embajada norteamericana, es decir, de la CIA o del servicio de inteligencia del ejército nos había llamado, los íbamos a tener allí al día siguiente.

Otra vez tuve la sensación mustia de sentirme agradecido a nuestros asesinos. De tener que decir gracias a alguien que primero dispara y luego te pregunta si quieres que te saquen de allí para enterrarte en otro lado. Las malditas guerras son terriblemente caprichosas.

Cuando les conté la conversación con el embajador, entre el resto de colegas hubo una sensación de alivio, de que aquello se acababa. Todos le creíamos y pensamos que al día siguiente se presentarían en nuestra habitación unos fornidos marines que me sacarían de allí. Sin embargo, a todos les extraño el súbito interés por saber si más periodistas querían ser evacuados y su número exacto.

La respuesta no la sabríamos hasta dos días después, cuando todos esos reporteros salieron en convoy hacia la frontera jordana. Allí un funcionario de la embajada de Amman se afanó en apuntar los nombres de todos los que habían salido de Irak con el fin de fletar un avión que los sacara a todos juntos de Oriente Próximo.
Querían dar la sensación de que el gobierno español evacuaba y salvaba a todos los periodistas nacionales del horror en el que se había convertido Bagdad. Ese lugar en el que había muerto un reportero de El Mundo (Julio Anguita Parrado) y otro de Telecinco (José Couso).
Aquella noche Mercedes (Gallego) no pudo disfrutar de su cuarto. La cama que le habíamos reservado había servido para sacar a José del hotel. Las ventanas habían estallado en pequeños añicos que se habían esparcido por la habitación. La moqueta estaba manchada de sangre y en el aire seguía flotando ese olor acre que deja la mala suerte en los lugares que asola.

Allí seguía la cámara destrozada de José, tal y como había quedado tras el impacto. Los periodistas tendemos a llevarnos recuerdos de los infiernos que visitamos, un casquillo, una bala, un trozo de misil, pero nadie cogió nada de la habitación 1403. Todo quedó como estaba. Inerte. Frío. Por una vez, aquellos fragmentos de metralla, aquel trípode tullido, tenían dueño. Tenían un nombre y un apellido, y eran los de un amigo.

Fuente: NINGUNA GUERRA SE PARECE A OTRA  (Jon Sistiaga)

NUEVO INTENTO DE PROCESAR A G. W. BUSH


17/03/2009

   POLÍTICA

Los letrados se inspiran en el proceso del juez Garzón contra Pinochet

Abogados canadienses tratan de procesar a Bush por crímenes contra la humanidad

ELPLURAL.COM

El ex presidente ha iniciado en la ciudad canadiense de Calgary su vida como conferenciante de lujo, ya que la Cámara de Comercio de la ciudad y representantes de su poderoso sector petrolífero le pagaron cerca de 100.000 dólares por sus palabras. Sin embargo, abogados canadienses han aprovechado la estancia de Bush en su país para solicitar su procesamiento por crímenes contra la humanidad, por delitos relacionados con las guerras y las torturas ordenadas y amparadas por su Administración. Los letrados canadienses no ocultan su admiración por el juez Garzón. Los medios de comunicación no pudieron acceder a la conferencia y mientras se celebraba se produjeron manifestaciones de protesta.

La primera conferencia pagada del ex presidente Bush se produjo este martes en la ciudad petrolera de Calgary (Canadá), mientras en las inmediaciones del centro en el que hablaba unas 500 personas se manifestaban. Los organizadores de la protesta tenían previsto utilizar una maquina para lanzar zapatos a una efigie del ex presidente, pero que la Policía les negó el permiso, informa EFE. Al final, los manifestantes lanzaron de forma manual zapatos a una fotografía de grandes dimensiones de Bush, repitiendo el gesto del periodista iraquí Montaner al Zaidi.

Intento de procesar a Bush
La asociación canadiense Abogados contra la Guerra instó al Ejecutivo de su país a que impidieran la entrada de Bush en el país e iniciaron acciones legales para una vez dentro solicitar su enjuiciamiento basándose tanto en las leyes nacionales como en la Convención contra la Tortura de la ONU. En este sentido, los abogados señalaron como referente el proceso del juez español Baltasar Garzón contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet.

Colaboración internacional de asociaciones
Aunque la asociación es consciente de la dificultad de lograr su objetivo, una de sus fundadoras, Gail Davidson, explicó a la agencia EFE que “eventualmente Bush y otros miembros de su administración serán enjuiciados en algún país, no necesariamente Canadá, por los crímenes de guerra y contra la humanidad que cometieron durante las invasiones y ocupaciones de Irak y Afganistán”.

“Héroe personal”
Davidson, que habla de Garzón como su “héroe personal”, explica que están estudiando con asociaciones de otros países y sus respectivas jurisdicciones las acciones legales contra Bush.

Iniciativa en España para juzgar a Aznar
En España, la plataforma Juicio a Aznar está promoviendo el procesamiento del ex presidente por su participación en la guerra de Irak. Entre sus iniciativas para conseguirlo figura una querella a la que se pueden sumar todos los ciudadanos. 

La primera conferencia pagada del ex presidente Bush se produjo este martes en la ciudad petrolera de Calgary (Canadá), mientras en las inmediaciones del centro en el que hablaba unas 500 personas se manifestaban. Los organizadores de la protesta tenían previsto utilizar una maquina para lanzar zapatos a una efigie del ex presidente, pero que la Policía les negó el permiso, informa EFE. Al final, los manifestantes lanzaron de forma manual zapatos a una fotografía de grandes dimensiones de Bush, repitiendo el gesto del periodista iraquí Montaner al Zaidi.

Intento de procesar a Bush
La asociación canadiense Abogados contra la Guerra instó al Ejecutivo de su país a que impidieran la entrada de Bush en el país e iniciaron acciones legales para una vez dentro solicitar su enjuiciamiento basándose tanto en las leyes nacionales como en la Convención contra la Tortura de la ONU. En este sentido, los abogados señalaron como referente el proceso del juez español Baltasar Garzón contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet.

Colaboración internacional de asociaciones
Aunque la asociación es consciente de la dificultad de lograr su objetivo, una de sus fundadoras, Gail Davidson, explicó a la agencia EFE que “eventualmente Bush y otros miembros de su administración serán enjuiciados en algún país, no necesariamente Canadá, por los crímenes de guerra y contra la humanidad que cometieron durante las invasiones y ocupaciones de Irak y Afganistán”.

“Héroe personal”
Davidson, que habla de Garzón como su “héroe personal”, explica que están estudiando con asociaciones de otros países y sus respectivas jurisdicciones las acciones legales contra Bush.

Iniciativa en España para juzgar a Aznar
En España, la plataforma Juicio a Aznar está promoviendo el procesamiento del ex presidente por su participación en la guerra de Irak. Entre sus iniciativas para conseguirlo figura una querella a la que se pueden sumar todos los ciudadanos.

 

¿A quién beneficia la guerra civil?


iraqwarmoney037iiHe estado leyendo un interesante debate entre María y Lobby a propósito de las guerras, lástima que no interviniera nadie más, quizá fue debido a que estábamos casi todos ausentes. Ese debate y la supuesta militancia sociata de Martín Villa, el que fuera gobernador civil de Barcelona ( menudas ostias daban los grises en esos tiempos), es lo más interesante y gracioso, esto último, que he leído. Continua llegint “¿A quién beneficia la guerra civil?”