La condescendencia interesada de Google


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Por: Adrian Asegovia

Hay crecimientos en la audiencia de algunos sites que por repentinos y escandalosos levantan todo tipo de alarmas. Internet es muy complejo de observar por inabarcable, pero relativamente sencillo de controlar gracias a la tecnología y los chivatazos de la competencia. Pasa en casi todos lo sectores, dependiendo de lo agresivo que sea este.

Hace casi 6 meses, Advertising Age desveló el top 10 de anunciantes de Google en un mes concreto que superaban el millón de dólares de inversión en un mes. Dudo de la casualidades en este tipo de filtraciones. La información parecía interesada. Google dejaba claro en el sector quien era el rey de la inversión publicitaria, llegando en un mes casi a tanta facturación como la que va a obtener Facebook en 2010. De paso, salía a la luz cómo BP intentaba limpiar su imagen haciendo una campaña de branding en la red. Cosa que también le venía muy bien a Google, ya que ese ejemplo podía animar a otras compañías en el futuro sobre acciones de marca y no sólo de Pago por click.

Sin embargo, algunas filtraciones o aciertos de periodistas pueden acabar volviéndose en contra de las virtudes que se muestran sobre una determinada compañía. En ese listado J.C. Penney, un poderoso gran almacen en EEUU, ocupaba el 8º puesto de la lista anunciantes destacados, con 2,4 millones de dólares.

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Internet agota las direcciones


Publicat a el País

El actual protocolo de la Red estará al límite de su capacidad en un año

Las direcciones del actual protocolo de Internet, iPv4, se agotan. ¿Cuando? En los últimos años, los expertos daban fechas muy dispares, pero cada vez hay más coincidencia sobre lo inminente del suceso: apenas un año. La alternativa para que la Red pueda seguir creciendo es realizar la transición a iPv6. La diferencia entre uno y otro es abismal. iPv4 usa direcciones de 32 bits y tiene capacidad para generar unos 4.294 millones de direcciones únicas. El salto a iPv6, donde las direcciones tienen 128 bits, permite disponer de unos 340 sextillones. Prácticamente inagotables. Ahora ya coexisten los dos protocolos, pero la transición es lenta.

La alternativa es la transición a un sistema más capaz, el iPv6

Las direcciones son los números que identifican a cada dispositivo que se conecta a Internet. Si no se han agotado antes es porque, por ejemplo, una empresa puede tener una única dirección iPv4 pública y organizar internamente el acceso de sus empleados a Internet a través de direcciones privadas de cuya existencia no se entera la Red. Pero ello implica una traducción de direcciones (NAT) que dificulta, encarece o incluso impide el desarrollo de nuevas aplicaciones y servicios, e impide la seguridad extremo a extremo, entre otras desventajas.

Esta lentitud en el despliegue de iPv6 es lo que inquieta a Jordi Palet, director de Consulintel y miembro del comité operativo de IPv6 Task Force. Persistente evangelista de este protocolo, lleva 12 años advirtiendo de lo que se avecina. Cuando charlamos telefónicamente con él, regresaba de Polinesia y estaba a punto de marchar a Colombia. Y siempre con el mismo mensaje en la maleta: urge desplegar iPv6. Según Palet, la transición de un protocolo a otro no es complicada pero exige un cambio de mentalidad. No se trata solo del Internet de las personas sino, también, del Internet de las cosas. No se puede pensar un planeta con miles de millones de máquinas, sensores y dispositivos de todo tipo, conectados sin esta transición. En agosto, según IMS Research, se llegó a la cifra de cinco mil millones de máquinas conectadas a Internet. Son móviles, nuevos equipos electrónicos de ocio y máquinas conectadas a otras en redes inteligentes que gestionan, por ejemplo, el suministro eléctrico. “La domótica no existirá de verdad sin que cada bombilla pueda estar en la Red”.

“La gran mayoría de los internautas tienen equipos con iPv6 sin saberlo. Los principales sistemas operativos están preparados para soportarlo”, comenta Palet. El problema es que los proveedores de acceso no lo ofrecen y los directivos de las empresas no lo reclaman. “Si la implantación del iPv6 se hubiera hecho de forma gradual no tendríamos problemas, pero se acerca el final de iPv4 y debemos formar a 20 millones de ingenieros para que gestionen el cambio repentino”. Una transición que no es difícil ni cara pero que exige hacerse.

Los hogares deberán cambiar el router y los proveedores de acceso deberán configurar sus equipos. “Estos no se dan cuenta de que con iPv6 podrán ofrecer más servicios y facturar más”.

La Administración estadounidense no acepta compras públicas de servicios o material que no vayan con iPv6. En España, Administraciones Públicas recomienda que se exija en las compras de las diferentes Administraciones, pero solo es un consejo.

Cuando se entregue la última dirección de iPv4, ¿qué pasará? “No se trata de que vaya a producirse un colapso. Habrá dos internet distintos porque quienes accedan desde iPv4 no podrán disfrutar de nueves servicios y aplicaciones más complejas, técnicamente exigentes de conexiones “extremo a extremo”, sin NAT. Quizás no podrán usar la telefonía por voz IP con alguien al que ya solo le hayan atribuido una dirección iPv6″. Otro problema es la telefonía celular. En 10 años habrá unos 6.000 millones de teléfonos móviles y la mayoría conectados a Internet. “La mayoría de teléfonos inteligentes están equipados para el nuevo protocolo. Los teléfonos sí, pero las redes no.

El cuento del lobo

Tantas veces gritó el pastor que venía el lobo sin ser cierto que cuando entró en el corral nadie le auxilió. Algo similar pasa con los augurios sobre el final del iPv4. Los más optimistas calculaban hace unos años que el final llegaría pasado el 2020. Si ya entonces se hubiera planificado la transición en las redes de los proveedores de acceso, estaríamos preparados para la alerta final. Pero a las empresas les costaba ver la urgencia del cambio, y el Internet de hace 10 años no tenía nada que ver con el actual. Un proveedor de Internet, Hurricane, tiene en su web (http://ipv6.he.net/) un contador donde se contabilizan las direcciones otorgadas de iPv4 y los días que faltan para agotarlas: 240. La Internet Assigned Number Asociation (IANA) es la organización que entrega las direcciones a los proveedores a nivel mundial. Los últimos paquetes de direcciones iPv4 se repartirán por igual en las cinco regiones en las que se organiza (Latinoamérica y Caribe; Norteamérica; África; Asia Pacífico y Europa y Oriente Medio).

Hasta 3.000 euros de multa por olvidar poner los e-mails en copia oculta


Publicado en LVD

La Agencia Española de Protección de Datos ha sancionado a numerosas empresas por revelar los correos de los destinatarios en sus ‘mailings’

Un despiste tan clásico y aparentemente inocente como olvidarse de poner en copia oculta las direcciones de correo electrónico puede acabar resultando mucho más costoso de lo esperado. Numerosas empresas españolas ya han tenido que enfrentarse a una multa de entre 600 y 3.000 euros (aunque legalmente podría llegar a los 60.000 euros) por revelar datos privados de sus clientes o de personas que les habían facilitado su e-mail con fines informativos.

A la inmobiliaria Sánchez Romero, por ejemplo, felicitar la Navidad por e-mail a todos sus contactos le costó 3.000 euros, según la resolución dictada en febrero pasado por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). El correo se envió a casi 4.000 personas y todas sus direcciones eran visibles para el resto de destinatarios. Uno de ellos denunció el caso a la AEPD y ésta la dio la razón porque se había vulnerado el “deber de secreto” contemplado en el artículo 10 de la Ley Orgánica de Protección de Datos.

Desde la AEPD recuerdan que en su memoria del año 2007 ya recomendaban “la utilización de garantías de confidencialidad de los destinatarios en el envío de correos electrónicos” por la protección legal que existe sobre los datos personales y porque no hacerlo favorece el spam.

Introduciendo los correos electrónicos en el campo de copia oculta (CCO en español y BCC si se utiliza un programa en inglés) se evita que los destinatarios sepan a quien se ha enviado el mensaje, mientras que las direcciones incluidas en los campos para y CC son visibles para todas las personas que reciban el e-mail.

Pese a considerarse en la mayoría de los casos infracciones leves, las sanciones por revelar estos datos podrían llegar a los 60.000 euros pero, según aseguran en la AEPD, lo más habitual en estos casos es aplicar la multa mínima de 600 euros obligada por la ley.

Esta es precisamente la multa que la AEPD impuso a la empresa de recursos humanos Human Management por hacer visibles los correos electrónicos de un grupo de candidatos que habían sido descartados para una oferta laboral.

La agencia determinó que se había infringido la ley aunque el e-mail sólo se hubiera enviado a 10 personas y a que la empresa explicara que había sido culpa de un “error humano e involuntario”, que su código interno especificaba que este tipo de correos debían mandarse en copia oculta y que tras ese episodio se habían introducido cambios en el sistema que impedían su repetición.

La AEPD asegura que hasta el momento no se ha sancionado a personas particulares por olvidarse de poner en copia oculta el e-mail de los destinatarios, sino que en todos los casos se trataba de correspondencias de empresa.

En su guía de recomendaciones de uso de Internet, la agencia recuerda que “la inclusión de datos en directorios de personas accesibles al público en Internet, sin las adecuadas medidas de seguridad, supone exponer a los usuarios a que sus datos puedan ser recopilados sin su conocimiento y utilizados para otros fines”.

Así, lo mismo sucede con “la participación por parte de los usuarios en cadenas de mensajes, sin adoptar precauciones como eliminar las direcciones de destinatarios que han ido siendo incluidas en las sucesivas retransmisiones del mensaje que suelen ser recopiladas por programas específicos o por el usuario que ha originado la cadena.”

LA NEUTRALIDAD DE LA RED


Ha bastado con que en el Imperio, por decisión del Presiente Obama, se hable de Neutralidad de la Red, en el sentido de legislar sobre ella, para que todo el mundo tenga claro que será así a nivel planetario. De hecho son muy pocos los actores implicados en esta función y todos le rinden pleitesía al Imperio.  Pese a lo cual  se ha abierto un debate entre los partidarios y detractores de la medida en el que cada grupo pone sobre la mesa lo mejor de sus respectivos argumentos.

Fuente: WIKIPEDIA.

La neutralidad de red es un principio propuesto para las redes de banda ancha de uso residencial (de las que Internet es el paradigma), y potencialmente aplicable a todas las redes de comunicación, que describe cuál debería ser el tratamiento del tráfico que circula a través de ellas.

Una red neutral es aquella que está libre de restricciones en las clases de equipamiento que pueden ser usadas y los modos de comunicación permitido, que no restringe el contenido, sitios y plataformas, y donde la comunicación no está irrazonablemente degradada por otras comunicaciones.

Proponentes de la neutralidad aseguran que las compañías de telecomunicaciones intentan imponer su modelo de servicio para conseguir beneficios, más por el control que ejercen sobre él que por la demanda. Otros aseguran que la neutralidad de la red es fundamental para preservar nuestras libertades. Vint Cerf, co-inventor del Protocolo de Internet, ha asegurado que “Internet fue diseñada sin un guardián sobre nuevos contenidos o servicios. Una suave y aplicable regla de neutralidad de red es necesaria para que Internet continúe creciendo.”

Oponentes, mientras tanto, llaman a las reglas de Neutralidad de la Red “Una solución en busca de un problema” y consideran que las reglas de neutralidad de la red reducirían incentivos para actualizar las redes y lanzar servicios de nueva generación. Otros consideran que la discriminación de alguna clase, especialmente para garantizar la “Calidad del Servicio” no sólo no es negativa, sino deseable. Bob Kahn, co-inventor del Protocolo de Internet, ha llamado al término “neutralidad de la red” un eslogan, y ha asegurado que se opone a establecerlo, avisando que “nada interesante puede pasar dentro de la red” si es aprobada “Si el objetivo es animar a la gente a construir nuevas capacidades, entonces alguien tiene que dirigir el camino para construir esa nueva capacidad, y probablemente sólo lo va a hacer en su red, no en la red de otros”