Los nombres de los criminales


PASCUAL SERRANO

Le Monde Diplomatique

¿Y si Estados Unidos no fuera el defensor de la democracia y los derechos en el mundo como dice ser y muchos creen? Es verdad que muchos ya lo sabemos desde hace tiempo, pero siempre es necesario recordar las operaciones clandestinas y terroristas que Estados Unidos ha ejercido a lo largo del planeta durante su historia.

Es lo que hace en “El equipo de choque de la CIA” Hernando Calvo, pero sin adjetivos, con fechas, nombres, números, como corresponde a un buen periodista. El autor sitúa la primera acción desestabilizadora de la CIA en Guatemala en 1954, si bien yo creo que podría ser el derrocamiento del presidente nacionalista iraní Muhammad Mossadegh el año anterior para sumir al país persa en la ominosa y sangrienta dictadura del sha Muhammad Reza.

El colombiano afincado en París Hernando Calvo repasa el rosario de crímenes, golpes de Estado, conspiraciones, invasiones y ocupaciones organizadas por la CIA con el gran mérito, en mi opinión, de aportar los nombres de los criminales. Es demasiado frecuente hacer acusaciones a la política exterior estadounidense que, aun siendo ciertas, no están suficientemente documentadas y adolecen de pocas identificaciones de los responsables. Por eso se agradece un libro que pivota sobre los nombres de las personas que tomaron las decisiones y las ejecutaron: en el asesinato de Lumumba, el Che o Letelier, en las operaciones terroristas contra Cuba, en el narcotráfico para financiar acciones encubiertas en Vietnam y Nicaragua, en el derrocamiento de Allende, en la voladura de un avión civil cubano con 73 pasajeros…

El 18 de abril de 2009, el vuelo de Air France, numero 438, proveniente de París, debía aterrizar en ciudad de México. Cinco horas antes de llegar a su destino, el capitán anunció que las autoridades estadounidenses desautorizaban el paso de la nave sobre ese país.

El motivo: entre los pasajeros viajaba una persona que no era bienvenida por motivos de seguridad nacional. Era Hernando Calvo Ospina. Ya sabemos cómo detectan en Estados Unidos a los terroristas: a quienes escriben libros como éste.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=119735

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Frente cultural


Durante la “transición”, el PSOE y sus aliados pusieron un considerable empeño en articular un amplio equipo de intelectuales y “creadores de opinión” orgánicos, sobre todo alrededor del grupo Prisa y con el diario El País como principal órgano de expresión. Rosa Montero, Juan José Millás, Fernando Savater, Ludolfo Paramio, Félix de Azúa, Vicente Molina Foix, Juan Cruz, Juan Cueto, Vicente Verdú, Manuel Vicens, Javier Marías, Antonio Muñoz Molina, Josep Vicent Marqués, Maruja Torres, Manuel Vázquez Montalbán, Eduardo Haro Tecglen… Un equipo que hoy puede parecer heterogéneo, incluso contradictorio, pero que en su momento, y con la superación de la barbarie franquista como objetivo inmediato, consiguió dar la imagen de un frente cultural coherente y progresista.

Con el tiempo, algunos se alejaron por la derecha del eje Prisa-PSOE, como Savater, y los menos dóciles se marcharon espontáneamente o fueron invitados a marcharse. O se murieron. Con lo cual el equipo tuvo que incorporar a nuevos fichajes y promocionar a segundones como Elvira Lindo, David Trueba o Benjamín Prado, aunque con resultados poco satisfactorios. Y a partir de 2003, y sobre todo con sus desaforados ataques a Cuba y Venezuela, el grupo Prisa fue dejando cada vez más claro que su principal función era la defensa de los intereses económicos de sus amos, con lo que a estas alturas solo los muy tontos siguen creyendo que El País o la SER son medios progresistas. La rápida degradación física y moral de un Iñaki Gabilondo, cada vez más zafio y abotargado, es una expresiva metáfora -o metonimia- del deterioro de la imagen y la pérdida de credibilidad del grupo mediático al que pertenece.

Como intento de recuperar a una franja social fronteriza que ha dejado de leer los periódicos de siempre (o nunca llegó a leerlos), en 2007 nace el diario Público. Una vez más, los ilusionistas del PSOE recurren a la prestidigitación y los malabares, en un circo político-cultural donde el más difícil todavía es la única manera de mantener la atención de un público desencantado y aburrido. Pero esta vez les han crecido los enanos. Creyeron que podían comprar a un Rafael Reig nombrándolo jefe de opinión, o que un director joven e inexperto como Ignacio Escolar no se saldría de su papel de marioneta obediente. Pensaron que, junto con el propio Reig, Isaac Rosa y Antonio Orejudo podrían ser los nuevos rostros periodístico-literarios de la socialdemocracia, y resulta que además de brillantes son honrados y no están dispuestos a venderse por un plato de lentejas envenenadas. La seudoizquierda siempre intenta comerse a la izquierda, pero a veces se atraganta. Es difícil saber qué pasará con ese interesante híbrido en que se ha convertido Público; la criada respondona le está saliendo muy cara al zapaterismo; pero, a pesar de todo, no deja de prestarle importantes servicios en estos momentos de zozobra.

Unos momentos en los que, paradójicamente, es la derecha explícita la que dispone de una plantilla mediático-cultural más activa y coherente, engrosada con no pocos desertores de la izquierda. Fernando Savater, Federico Jiménez Losantos, Gabriel Albiac, César Alonso de los Ríos, Alfonso Ussía, César Vidal, Juan Manuel de Prada, Mario Vargas Llosa, Fernando Sánchez Dragó, Luis Racionero, Antonio Escohotado, Luis Alberto de Cuenca, Gustavo Bueno, Albert Boadella… Una plantilla versátil y agresiva que sin duda jugará un papel importante (ya lo está jugando) en la más que probable derrota del PSOE en las próximas elecciones.

Y la izquierda propiamente dicha, la que de verdad se opone a la barbarie capitalista, ¿con qué efectivos cuenta en el resbaladizo terreno de la cultura? Pocos y dispersos. Entre los intelectuales de primera magnitud y amplia proyección internacional, solo uno: Alfonso Sastre. A su alrededor, más o menos cerca, escritores como Vicente Romano, Andrés Sorel, Juan Madrid, Sara Rosenberg, Javier Maqua, Santiago Alba Rico, Carlos Fernández Liria, Higinio Polo, Francisco Fernández Buey, Fito Rodríguez, Carlos Taibo, Manuel Talens, Belén Gopegui o Marta Sanz; editores como José María Esparza (Txalaparta), Eva Sastre (Hiru) y Constantino Bértolo (Caballo de Troya); periodistas como Antonio Álvarez Solís, Iñaki Errazkin, Antonio Maira, Carlos Tena, Alfredo Grimaldos y Pascual Serrano; actores y actrices como Alicia Hermida, Vicente Cuesta, Gloria Berrocal, Juan Margallo o Willy Toledo; narradores orales como Xosemari Carrere y Quico Cadaval; artistas plásticos como Andrés Vázquez de Sola, Paco Bernal y Kalvellido; cantautores como Fermín Muguruza y el recientemente fallecido Quintín Cabrera… Pueden parecer una lista larga comparada con las de la derecha y la seudoizquierda; pero es que en las anteriores solo figuran los más destacados miembros de sendas familias numerosísimas, mientras que esta no sería fácil alargarla mucho más (incluso puede que sobren algunos nombres) si solo incluimos en ella a conocidos profesionales del mundo de la cultura abiertamente comprometidos con la lucha anticapitalista. Sin olvidar, por otra parte, que el menos mediático de los intelectuales y artistas orgánicos del nacionalcatolicismo o de la socialdemocracia lo es más que el más popular de los nuestros (pues aunque algunos, como Alicia Hermida y Willy Toledo, aparezcan a menudo en los medios, tienen muy pocas ocasiones de decir lo que piensan).

Pese a todo, no es un frente inoperante, y lo que en alguna ocasión he definido como la conversión de la calidad en cantidad (ver # 131 en www.nodo50.org/contraelimperio) ha dado resultados notables, como la protesta contra la invasión de Iraq durante la ceremonia de los Goya en 2003 o la defensa de la revolución cubana tras la ofensiva de Prisa y sus intelectuales a sueldo. Y con la consolidación de los llamados medios alternativos se abre una nueva etapa en la batalla de las ideas. Los movimientos sociales, las organizaciones de base y quienes hemos hecho de la cultura nuestro oficio tenemos un nuevo espacio, ilimitado y por eso mismo incontrolable, en el que converger y articularnos. No podemos desaprovecharlo.

Carlo Frabetti
Insurgente.org (Órgano de expresión de la Asociación Cultural Pensamiento Libre)

Siglo de Oro Valenciano


Aunque cada vez son menos los españoles que saben de qué se habla cuando se cita el Siglo de Oro español, aún son menos los que conocen que antes que éste se dió el Siglo de Oro Valenciano.

La ciudad de Valencia fue, junto a Granada, una de las ciudades más importantes de España. Luego vino el final de la reconquista, con la expulsión del último rey de Granada, el descubrimiento de América y la Inquisición, institución al servicio de una españa que obligó a huir de Valencia a un gran número de intelectuales, comerciantes y orfebres. En definitiva, la españa de los  Reyes Católicos puso fin al Siglo de Oro Valenciano, al descabezarlo y poner en retirada a sus principales impulsores.

Nota: he establecido enlaces a la wikipedia, para que el que lo desee pueda ver ampliada la información. Allí encontrará aún más enlaces.

De ayer a hoy


Esta entrada se la dedico con cariño a mi amigo Nuncamais que parece vivir obsesionado con esta gente, espero le sirva para conocerles un poco mejor.

La COPE ha servido de plataforma para los lamentos de José María Velo de Antelo, uno de los fundadores de la Alianza Popular con la que Manuel Fraga intentó liderar a la derecha tras la transición y que fue el embrión del actual PP. Con motivo de la publicación de un libro que repasa precisamente los orígenes del PP, Velo de Antelo expuso cómo en la formación de Rajoy siguen presentes “algunas de las cosas que no funcionaron bien en AP, como la falta de una ideología clara, no hay una democracia interna (…) en cuanto alguien dice algo que no gusta a los que mandan se les hace callar o se producen situaciones incómodas como entre Esperanza Aguirre y Ruiz-Gallardón”. El encargado de entrevistar al ex dirigente de AP fue José Javier Esparza, quien no tiene inconveniente en abrir con asiduidad sus micrófonos a la extrema derecha. Continua llegint “De ayer a hoy”