El debate: intenciones e ideas


En un comentario de Gonzalo de un post anterior, me escribía que me consideraba un liberal que respetaba porque creía que me preocupaban las personas, el sufrimiento y no era ajeno a lo que ocurre alrededor. Le agradezco el comentario y aprovecho para hacer algunas reflexiones que me han surgido al respecto.

 Nos hemos acostumbrado mucho a que una de las principales críticas a cualquier idea o ideología esté basada en las intenciones. Intereses bastardos, ocultos, dominación, poder o violencia parecen estar detrás de todas las ideologías. Y no hay duda que muchas personas defienden determinadas ideas por intereses nada altruistas. Sin embargo, en muchos casos, los propios sujetos no son conscientes de por qué lo están defendiendo ya que la circunstancia (Orteguiana) es sin duda un factor que inconscientemente es parte del proceso de creación de ideología. La mayoría de las veces, todos pensamos que la ideología que defendemos es la mejor para nosotros y para el común. La mayoría de ideologías se han creado pensando en la sociedad. Podemos creer que las otras ideas están equivocadas, pueden tener efectos muy negativos, que hay quien las defiende por interés, que no se pueden llevar a cabo, que defiende valores que nos parecen pésimos,  que no tiene en cuenta todos los factores, que la historia se ha encargado de desautorizarla; pero me es muy difícil pensar que cualquier ideología no puede ser defendida con buenas intenciones o pensando que es lo mejor para la sociedad. Y cuando nos enzarzamos en un debate con un interlocutor al que simplemente conocemos por el intercambio de ideas, quizás, deberíamos siempre partir de que lo que le mueve y defiende es lo que él mismo dice, lo que nos mueve a todos, lo mejor para la sociedad. Hacer juicio de intenciones, me parece aventurado.

 Además, el ataque a las ideas basado en las intenciones, priva al interlocutor de las mejores críticas que se pueden hacer, las que van directamente a las consecuencias, a la factibilidad, a la experiencia o al argumentario mismo. El entorno social y económico se mueven en una complejidad enorme basada en la acción humana, la praxeología que llamaban los liberales austriacos. Por tanto, parece imposible que se puedan prever todas las consecuencias de la acción social y política (nudo gordiano de la crítica liberal al socialismo) y mucho menos los factores que pueden cambiar esas mismas consecuencias. Las ideologías, como búsqueda de leyes frecuentes, así como la matemática, pueden ayudarnos a acercarnos de manera imperfecta a determinados resultados de la acción social y política para poder evaluar los valores en los que puede desembocar y que al final son los que defendemos, pero esa misma imperfección nos tendría que vacunar contra el dogmatismo. Y es ahí, donde la crítica de las otras ideologías puede ayudar a matizar lo factible y no factible de nuestras ideas y ayudarnos a identificar donde la imperfección puede tener más efectos. El liberalismo, con la teoría puede llegar a justificar la eliminación de uno de sus pilares: el Estado que defienda la ley, la propiedad privada, la libertad y el cumplimiento de los acuerdos libremente aceptados. Esto no invalida la mayoría de sus ideas, pero deja a las claras que el dogma debe estar matizado por la realidad. Quien mejor deja en evidencia los flancos débiles de las ideologías, son las críticas provenientes de otras ideas. Por eso, creo que es tan importante no empezar un debate negándole la buena fe a los interlocutores.

 El infierno está lleno de buenas intenciones, pero estar vigilante a las consecuencias que puedan tener esas intenciones no debe implicar que en el debate se parta siempre de que el otro, al revés que tú, no busca lo que él cree que es mejor para la sociedad.

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Hola a todos, de nuevo.


Hola a todos, a los viejos conocidos y a los nuevos miembros de Quirón. Ha pasado ya un tiempo desde mis últimas intervenciones y desde entonces han ocurrido muchas cosas. Quirón, Por la Paz y la Libertad, ya no es lo que era por muchos motivos y entre todos quiero destacar que nos falta Jordi, Jordi Font. Es una tristeza enorme para mí volver a Quirón y saber que nunca más me contestará, que no recibiré más sus mordaces comentarios y que no volveré a reír con sus imprevisibles ocurrencias. Aunque siempre nos quedará el archivo de Quirón, nuestros recuerdos (no olvidaré Besalú) y la intuición de que en muchos otros sitios Jordi ha dejado su inmortal impronta.

Pero al blog le faltan muchos más miembros y la vitalidad que llegó a tener, hoy queda muy lejos. Me ha entrado nostalgia y entre muchos momentos que viví aquí sólo me han dejado huella los gratos, los que me hacían sentir vivo, aquellos en los que me sentía integrante (bastante discrepante, eso sí) de un grupo que se entretenía haciendo salir aquí aquello que necesitaba expresar en algún foro. Coincidimos en El Periódico y en Quirón encontramos un cauce común donde desahogar nuestras heterogéneas, variopintas y tan diversas ideas y pensamientos atrapados en nosotros. No creo que consiguiéramos debatir con  ánimo de aprender, convencer o dejarnos convencer, pero sí logramos encauzar una necesidad común: decir la nuestra y pensar que nos escuchaban. Lo demás, lo he olvidado.

 

Mi vida también ha cambiado profundamente en estos últimos 3 años. Tengo dos hijas pequeñas (3 años y medio una y la otra, un poco más de 1 año) y mi tiempo disponible para el ocio o la expansión personal de mis inquietudes se han visto muy limitadas por esta nueva faceta (ser padre) que me atrevo a calificar de totalitaria (por la invasión total, plena de toda la persona así como motivación vital omnipresente y casi única) a la vez que irrefrenablemente enriquecedora y generadora de felicidad y preocupación casi a partes iguales. Profesionalmente he vivido una época intensa muy cerca de la crisis, del sector financiero, del sector sanitario y con una fuerte implicación del sector público, especialmente de la CCAA, sus presupuestos, su gestión y su financiación. Esto me ha llevado a reflexionar y replantearme de la manera más crítica posible mis posicionamientos ideológicos (o simplemente de ideas) ayudándome del contraste de mucha doctrina y teórica económica y social. Y si bien no he caído muy lejos de donde partía, sí me ha alejado de los supuestos defensores institucionales de todas las ideas, es decir de los políticos y especialmente sus partidos. En concreto, la frustración a la que me ha llevado este gobierno (no por intuida, menos intensa), rompiendo tantas esperanzas, ha acentuado mucho más mi divorcio con los supuestos representantes de las voluntades de los ciudadanos. Los políticos y el Estado son imprescindibles, pero hoy más que nunca se me antojan un imperativo las ideas que parten de recelar por principio del político y de los representantes del bien común o público. Mis hijas, mi trabajo y mis lecturas me han acercado más a la libertad, a la responsabilidad individual, a la cooperación, al criticismo contra la intuición inicial y primaria en entornos complejos (los análisis superficiales y sentimentales sólo llevan a la ignorancia, al error y al fanatismo) y a la desconfianza en el poder.

Finalmente, el mundo también ha sufrido cambios profundos. La crisis ha disparado los traumas económicos de muchas personas y removido los cimientos de la sociedad que teníamos establecida. Está claro que seguir igual ya no es una salida. A nivel nacional ha habido un cambio de gobierno y en Cataluña, la crisis parece haberse convertido en el émbolo del independentismo que cristaliza en la gran manifestación secesionista del 11 septiembre. Mi nostalgia del blog, mi necesidad de expresar mis pensamientos o tener un interlocutor al que lanzar lo que con o sin sentido se cuece en mi cabeza (sin saber bien tampoco por qué) me llevan de nuevo a Quirón (y no sé si podré disponer del tiempo necesario para quedarme con cierta regularidad). Son los temas de siempre, tamizados por el curso del tiempo y mis circunstancias, los que me gustaría tocar: ¿Qué causa la crisis?, ¿es como dicen el “neoliberalismo”?, el Independentismo, el expolio (o no) fiscal, ¿Tiene sentido este Estado del Bienestar?, la lengua, la libertad, la educación, la sanidad, los hijos, la belleza, Dios y la muerte.

¡Hola de nuevo a todos!

DON HERENCIA RECIBIDA A PUNTO DE SER ATROPELLADO POR UN MERCADO


Parece un tantra para débiles mentales. Y lo es. El lobo cae sobre un rebaño de ovejas, degüella a siete y se permite el lujo de comerse sólo una. Don Herencia hace igual. Degüella a trabajadores, pensionistas, estudiantes, emigrantes, funcionarios, médicos y pacientes. Y se come solo una. Y es una rosca con la economía. Cero al cociente y que baje la agencia de calificación de riesgo siguiente.

-Enhorabuena, doña Elvira.
-¿Por qué?
Su marido ha batido el record, en ciento veinte días ha superado a Zapatero en ineficacia y encima presume de listo.
Es que lo iba a atropellar un “mercado”, y claro…

Vivimos en el infierno y la caverna no se había enterado. No se puede ser mas tonto y más ineficaz que los ministros de Hacienda y Economía, la de Sanidad se equivoca más que habla, el de Cultura no para de meter la picha –y la ortografía- en el arroz, el de Gobernación se cree la rencarnación del führer y el de Industria, en su vida las ha visto más gordas.

Iban a resolver el desempleo, creando tres millones de puestos de trabajo y los seis millones están al caer, la prima de riesgo bate niveles históricos, cualquier agencia de medio pelo nos equipara a los bonos basura, no solos somos tontos sino que lo parecemos y el baranda se va corriendo por las puertas falsas de los garajes.

-Ya está.
¿Qué sucede ahora?
Tengo la respuesta. La culpa es de “la herencia recibida”.
Eso ya lo has dicho cinco millones de veces.
Es por si cuela en los mercados.

Entre la oferta y la demanda este Gobierno está resultando el más inútil de los últimos dos mil años. Iban de tecnócratas, con informes, estadísticas y neoliberalismo y son más inútiles que el rabo de un higo. Quería hacer una política de zona templada y están en zona de descenso. Se han cepillado el estado de bienestar y los derechos de los trabajadores y a la economía están a punto de ingresarla en el hospital sin salida de las urgencias y el rescate.

Todo su esfuerzo se dirige a los banqueros, los defraudadores, a amnistiar a chorizos y evitar que la Iglesia pague un euro en impuestos. Se les ven todas las plumas y tienen menos credibilidad que Sergio Ramos tirando penalties.

¿El presidente del gobierno?
¿De parte de quién?
-Del Espíritu Santo en forma de paloma.
Un momento, que se le ha caído un guindo.

Bajo un lujo de rayos UVA, entre una nube de chaquetas verdes de Armani , bajo la escolástica decante de Rouco, mas fachas que las gallinas de El Pardo, don Herencia y su peña nos llevan a todos al despeñadero. Don Herencia ni siquiera se rompe la cadera ni se dispara al píe.

Fuente: http://lucasleonsimon.wordpress.com/2012/04/27/don-herencia-recibida-a-punto-de-ser-atropellado-por-un-mercado/

 

EL FIN DE LOS TIEMPOS


Me pongo trágico con la intención de superar a todos los agoreros que vaticinan dificultades. Ninguna puede superar a ésta…