¿Qué es lo que está en crisis?


La crisis que desde 2007 sufren muchos de los países avanzados ha sido achacada a múltiples causas: desregulación del mercado financiero, hipotecas subprime, expansión del crédito, modelo económico basado en el ladrillo, políticas neoliberales, concesión de créditos de alto riesgo, excesiva liberalización de muchos sectores, los Bancos y algunas otras más.

Lo que parece claro, dada la profundidad de la crisis es que el modelo actual, sea el que sea, está en entredicho y las soluciones pasarán por no volver a repetir los mismos errores y buscar un rumbo distinto al actual Pero ¿qué modelo tenemos? ¿qué es lo que está en crisis? Las más de las veces, lo que se oye desde la mayoría de medios de comunicación, así como en la calle es que las políticas neoliberales que introdujeron Reagan y Thatcher son las que están en el origen de la crisis. Se ha hablado de crisis del capitalismo. Todos los movimientos populares tienen como objetivo a combatir este liberalismo salvaje, deshumanizado, que ha dejado el poder en los grupos económicos y no en los parlamentos y por tanto el giro debería devolver el poder a la democracia fortaleciendo las políticas sociales desde el poder público para redistribuir mejor la riqueza y los costes de la crisis.

Pero yo me pregunto: ¿de verdad ese es el mundo en el que vivimos? ¿de verdad las políticas que rigen el mundo son las del neoliberalismo (palabro que se me antoja incomprensible y en el que cabe toda conducta inmoral en el sistema privado)? ¿o las de los liberales? ¿es el capitalismo y el liberalismo lo que está en crisis? Continua llegint “¿Qué es lo que está en crisis?”

EN EL MARCO DE ESTA EUROPA NO HAY VIABILIDAD PARA LOS PAÍSES PERIFÉRICOS


Reconocido académico, Alberto Montero Soler es un excelente economista, cada vez más imprescindible para la ciudadanía que ansía y busca información crítica, y un sólido y consistente intelectual comprometido que transita por caminos nada cómodos ni trillados.

La presente conversación debería completarse con la entrevista -que también publicó rebelión el pasado 1 de junio de 2012- de Gorka Larrabeiti a AMS: “Los vampiros de Europa”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=150549  y con la publicada, igualmente en rebelión, el pasado lunes 13 de junio de 2012: “Alí Babá y los 100.000 millones de euros” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=151169

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Se afirmó cuando se anunció el rescate del sistema financiero español el pasado sábado 9 de junio de 2012 que las aguas volverían muy pronto a su cauce. No ha sido así hasta el momento. ¿Por qué?

Yo creo que la razón fundamental es que, aunque el rescate permite hacer frente a uno de los problemas fundamentales de la economía española, esto es, la insolvencia de una gran parte de su sistema bancario que se encuentra en quiebra, deja el principal sin atender: la situación de colapso hacia la que avanza la economía real.

De esta forma, puede darse la paradoja de que tengamos un sistema bancario saneado en el marco de una economía en situación de rigor mortis: con más de seis millones de desempleados, expectativas de tasas de crecimiento negativas también para el próximo año, una política fiscal que contribuye a hundir más que a salvar la situación y una deuda pública (y, consiguientemente, la carga de los intereses asociada a ella en cada presupuesto) cada vez más elevada.

Así, se cree que los mercados financieros sólo atienden a la evolución de las variables monetarias y financieras y, sin embargo, ellos saben perfectamente que, al final, la fuente de los recursos con los que se debe atender el pago de las rentas financieras proviene de la economía real. Si ésta no funciona, nada funciona. No hemos entendido que, a pesar de la financiarización y del grado de autonomía que ésta ha adquirido sobre la economía productiva, al final las rentas financieras provienen también de la creación de riqueza material.

Algunos voces críticas hablan de hundimiento, no de rescate. Y para años además. ¿Son voces desinformados y alocadas?

Si considerara que son alocadas, yo debería incluirme entre ellas, cosa que tal vez no debamos descartar, por otro lado. A muchos de nosotros se nos viene tachando desde hace tiempo de pesimistas casi antropológicos porque vaticinábamos lo que ahora se está confirmando: que en el marco de esta Europa, proyecto hegemónico alemán, no hay viabilidad para los países periféricos y que esta crisis no es económica sino política. Aquí la economía hace muchos meses, tal vez años, que no tiene apenas nada que decir: sólo una solución política podría revertir la situación.

Y, en ese sentido, creo que se impone más que nunca conjugar los elementos de la máxima gramsciana y seguir moviéndonos en términos del pesimismo de la inteligencia pero comenzar a actuar con el optimismo de la voluntad. La una sin la otra sólo puede hacernos desembocar en la melancolía, cuando no directamente en la angustia.

La situación, la grave situación económica no parece estrictamente una singularidad española. Entre los 800 bancos europeos que se endeudaron con el BCE por un billón –con 12 ceros- de euros, algunas poderosas entidades, comentaba recientemente Eric Toussaint, tienen de nuevo problemas de liquidez y presionan al BCE para conseguir el mismo tipo de operación: préstamos con interés bajo y plazo largo. ¿Europa está en esta situación?

No sé exactamente cuál es la situación porque, como hemos podido comprobar, las entidades bancarias son expertas en contabilidad creativa y lo que hasta ayer era una posición solvente se revela al día siguiente como una de quiebra. En todo caso, si Toussaint así lo afirma será porque maneja esos datos. Yo no me encuentro en situación de hacer una afirmación tan aventurada, entre otras cosas porque lo que los datos nos muestran dicen casi lo contrario.

¿Que el sistema financiero europeo necesitará nuevas inyecciones de liquidez a medio plazo? Por supuesto que sí; pero eso ya se anunció cuando se hicieron las dos subastas por valor de un billón de euros por parte del BCE. Cuando llegue el momento de atender los vencimientos, muchas de ellas necesitarán de una nueva inyección que les permita refinanciarse.

Pero, además, hay que tener en cuenta que gran parte de esa liquidez a la que accedieron los bancos se volvió a depositar por parte de éstos en cuentas en el BCE para atender posibles bloqueos del mercado interbancario y para responder a sus vencimientos en los próximos años. No digo que no haya algún caso puntual de institución necesitada de liquidez y que, además, esa presión aumentará si no se relaja la tensión financiera en los mercados, pero de momento el BCE lo va solventando por la vía de mantener la “barra libre” para que los bancos sigan descontando títulos en el BCE prácticamente sin límites.

Ahora bien, que España y su sistema bancario es un caso diferencial dentro Europa es indudable y que, además, éste depende del BCE para poder financiarse, también lo es . Así, por ejemplo, las peticiones netas de la banca española al BCE se han disparado en el mes de mayo pasado y llegaron a casi 290.000 millones de euros (si añadimos los depósitos mantenidos en el BCE, la deuda bruta asciende a casi 325.000 millones de euros, es decir, 3,25 veces el importe del rescate español).

Y es un caso diferencial porque mientras la deuda de la banca española con el BCE aumenta, la del conjunto de los bancos de la zona euro baja. Así, mientras las peticiones por parte de los bancos españoles aumentaron en un 9,2% en el mes de mayo, curiosamente la del conjunto de los bancos europeos se redujo en ese mismo importe y ascendieron, en términos netos, a algo más de 347.000 millones de euros.

Dicho de otro modo, del total de recursos brutos que se solicitaron al BCE en el mes de mayo el 31% fue para los bancos españoles. Y la cosa se agrava más si tenemos en cuenta las peticiones netas (esto es, lo que se solicita menos lo que se deja retenido en las facilidades de depósito del BCE para atender necesidades futuras de liquidez). En ese caso, y dado que los bancos españoles usan menos de ese recurso porque necesitan atender mayores demandas urgentes de liquidez, los recursos acaparados por la banca española fueron del 83% del total solicitado en el BCE.

Como puede apreciarse, la situación de nuestro sistema bancario sí es una singularidad española.

De acuerdo. “Los mercados son insaciables” sostienen algunas voces, y en estos momentos, añaden, tienen sus microscopios electrónicos de última generación observando a España con mucho detalle. ¿Qué significa eso de que los mercados son insaciables?

Significa que operan de forma tramposa porque se les deja operar así. Me explico. Si los mercados sitúan en el punto de mira las debilidades macroeconómicas de algún país, basta con que lo ataquen, que operen contra él, que le restrinjan el crédito y le endurezcan las condiciones de financiación para que la prima de riesgo se dispare. Desde ese momento se entra en una espiral diabólica: comienza a tener que pagar más por su deuda porque se le exige una mayor rentabilidad sin más fundamento, muchas veces, que las propias creencias de quienes así creen que debe ser y están beneficiándose de ello. Ya no hay vía de escape salvo que una institución decida hacer frente a las necesidades de financiación de esa economía, rompiendo el lazo que la ahorca en los mercados financieros e inyectando toda la liquidez que sea necesaria. Esa institución debe ser el banco central, como viene ocurriendo en los Estados Unidos y como no viene sucediendo en Europa.

¿Son insaciables los mercados? Por supuesto que sí; porque saben que son capaces de hacerle trampas al destino y obligarlo a que cumpla con sus profecías y, entre tanto, devastar una economía. Continua llegint “EN EL MARCO DE ESTA EUROPA NO HAY VIABILIDAD PARA LOS PAÍSES PERIFÉRICOS”

HAN ROTO LA BARAJA


La oligarquía del dinero ha roto la baraja. En la periferia de Europa está teniendo lugar una ruptura del pacto social que había hecho posibles unos decenios de prosperidad y de derechos sociales.

Esa ruptura está siendo unilateral. Si algo ha caracterizado este largo periodo ha sido la docilidad y el sometimiento político de la clase obrera y las clases populares en general. No sólo las resistencias laborales, sindicales y políticas han sido moderadas, sino que, además, se ha producido un ascenso de la cultura individualista posesiva propia del capitalismo. En todo caso, lo que ha envalentonado a los líderes de la derecha ha sido no sólo la resignación del grueso de la clase obrera, sino también constatar que los proyectos alternativos de sociedad son débiles, que las clases populares han asumido ampliamente los valores de la competición de todos contra todos y del culto al dinero y al lujo.

Hoy la población española, como la de otros países-víctima, está aún en estado de shock. No tiene voluntad ni fuerza para contraatacar. Pero está en condiciones óptimas para comprender qué está pasando y quiénes son los culpables. La izquierda debe aprovechar esta circunstancia para tratar de construir esa voluntad y esa fuerza, y preparar una contraofensiva de cara al futuro para recuperar —tan pronto como sea posible— los derechos laborales y sociales, los niveles de protección y de prestaciones educativas y sanitarias alcanzados anteriormente. Nadie puede saber hoy si la mayoría estará dispuesta mañana a pelear por sus derechos, pero hay oportunidades que no pueden dejarse escapar, y la de hoy es una de ellas.

Los bancos están extorsionando las arcas públicas y ahondando la catástrofe social. Se cierran empresas, crece el paro, se multiplican los desahucios, se reducen las prestaciones educativas y sanitarias. Crece hasta extremos inauditos la inseguridad y la precariedad. Hay que detener esta sangría: la población necesita garantías de seguridad. Para ello hay que reorganizar el sistema de crédito sobre bases enteramente nuevas: una banca pública sin afán de lucro (como fueron en otros momentos las cajas de ahorro), y limitaciones que impidan la especulación y la manipulación de los depósitos para fines ajenos a los de un sistema de crédito normal.

No se puede soportar el espectáculo denigrante de magnates de las finanzas con ingresos multimillonarios mientras la inseguridad económica y la pobreza se extienden por doquier. Hay que tipificar con más rigor los delitos económicos para impedir la malversación tanto de dineros públicos como privados. Deben construirse mecanismos independientes y profesionalizados de control y auditoría. Los culpables de los desastres económico, presentes y futuros, deben dar con sus huesos en la cárcel. Continua llegint “HAN ROTO LA BARAJA”

DESMANTELAMIENTO DE LA RED DE SEGURIDAD SOCIAL


Los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron a un récord por debajo de 1,56% el martes por la mañana cuando los inversionistas en estado de pánico se apresuraron a abandonar los activos financieros europeos a favor de bonos de los gobiernos alemán y estadounidense. El deterioro de las condiciones crediticias, un aluvión de reducciones de las calificaciones y corridas bancarias en España y Grecia provocaron una huída hacia la seguridad que ha impulsado la cota de referencia a 10 años a su punto más bajo previo de 1,67%.

La baja de los rendimientos indica que los inversionistas han perdido confianza en la capacidad de los responsables políticos de la UE de resolver la actual crisis de la deuda, en particular cuando se refiere a los crecientes problemas en Grecia y España.

La actual crisis, que es en gran parte el resultado de la excesiva expansión de los créditos y de una mala gestión de riesgos por bancos de la UE, está siendo utilizada por la Comisión Europea y el BCE para establecer una “unión bancaria” a escala europea y para imponer salvajes recortes a los programas sociales, la atención sanitaria y las pensiones. La reacción de los responsables políticos de la UE es una contrarrevolución social con el propósito de transformar la unión monetaria de 17 miembros en una “zona de austeridad” permanente regida por elites corporativas y las grandes finanzas. Reuters dice:

“La eurozona debe impulsar el crecimiento y reducir la deuda para recuperar la confianza de los inversionistas, pero también debería orientarse hacia una unión bancaria, considerar los eurobonos y la recapitalización directa de los bancos de su fondo permanente de rescate, dijo la Comisión Europea el miércoles al presentar sus recomendaciones anuales”.

“Una integración más estrecha entre los países de la eurozona en estructuras y prácticas supervisoras, en la gestión de la crisis y el compartimiento de la carga a través de las fronteras, hacia una ‘unión bancaria’, sería un complemento importante para la actual estructura” de la unión económica y monetaria de Europa, dijo la Comisión.

“Del mismo modo, podría considerarse la ruptura entre los bancos y los soberanos, la recapitalización por el Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEE)”, dice el documento. (“La UE llama a una unión bancaria de la eurozona, recapitalizaciones bancarias directas”, IFR, Reuters )

El Fondo Permanente de Rescate (FPS) de la eurozona, todavía no ha sido ratificado por todos los 17 miembros, y la Comisión Europea ya quiere cambiar su mandato para que incluya rescates directos para los bancos. El financiamiento directo de bancos sumergidos es una flagrante toma del poder, un intento de establecer la primacía de los bancos de la misma manera como el TARP fue utilizado para crear Demasiado Grandes para Quebrar en EE.UU. DGPQ significa que los bancos se han fusionado con el Estado y que los contribuyentes suministran garantías generales para su supervivencia. Europa se mueve rápidamente hacia el mismo modelo. Continua llegint “DESMANTELAMIENTO DE LA RED DE SEGURIDAD SOCIAL”