PERE NAVARRO Por Francesc Moreno

Existe bastante unanimidad en que el primer secretario de los socialistas catalanes ha conseguido mejorar su protagonismo político y mediático gracias a su propuesta de abdicación del Rey Juan Carlos en favor del Príncipe Felipe, y al hecho que los socialistas catalanes en el Congreso votaran a favor de la moción sobre el derecho a decidir, versión light, rompiendo la disciplina de voto con el PSOE. Si a ello unimos la aparición de voces cualificadas en el seno de la propia CDC en favor de una consultada pactada con el estado, posición tradicional del PSC, la consecuencia es que Navarro ha ganado en autoestima y en seguridad lo que favorece su imagen pública.

Otra cosa es evaluar si este repunte del líder socialista va a tener o no traslación en la intención de voto. A falta de encuestas, la crisis hace que cada vez se hagan menos y más chapuceras, mi percepción es que, al menos de momento, no.

Condicionantes de la recuperación electoral
El primero es sacudirse el sambenito de que todo lo malo que le pasa al país es culpa de los gobiernos anteriores. Los socialistas necesitan recuperar su autoestima. La derecha catalana y española ganaron las elecciones prometiendo una mejora de la situación económica que no sólo no se ha producido sino que se ha prolongado y agravado de forma notoria. Si aceptamos la tesis de que los gobiernos actuales, con un panorama internacional mejor que en 2008 -2010, no pueden hacer nada más que recortar y esperar tiempos mejores, los socialistas deberian reivindicar que, al menos, los gobiernos anteriores trataron de gobernar la situación y de repartir más ecuanimemente los sacrificios sociales. De hecho casi todos los indicadores socio-económicos han empeorado notablemente en Catalunya y en España. La derecha no sólo no ha mejorado la situación sino que la ha empeorado y lo que es peor, se ha instalado en la impotencia y la inacción limitándose a trasladar la responsabilidad a la herencia, Merkel o Madrid. La crisis se acabará algún día, esperemos, pero no será gracias a los gobiernos sino a pesar de ellos.

El segundo es abandonar la obsesión de formar parte de lo que Francesc de Carreras llama el PUC ( Partido Único Catalán). Porqué esta obsesión implica seguidismo ideologico. El PSC debería salirse de una agenda política en la que todo se subordina al soberanismo y el derecho a decidir. Mientras el PSC se queje en voz baja, por ejemplo, de la anulación de la cumbre económica, y siga asistiendo a comisiones sobre la transición nacional el predominio nacionalista, al menos mediático, será inevitable.

El tercero, reconocido por los propios dirigentes socialistas, es que la recuperación del voto del PSC pasa por la recuperación del voto del PSOE. Esta aceptación explÍcita, y para mí evidente, de que sin un socialismo español fuerte es imposible un socialismo catalán fuerte, ha sido negada sistemáticamente por los principales dirigentes socialistas, en aras de defender un proyecto socialista catalán independiente del español.

Pero aceptar que sin la recuperación del PSOE, la recuperación del PSC es complicada no significa renunciar a plantear un auténtico programa alternativo en materia socio-económica y de recuperación democrática. Y dado que las primeras elecciones a la vista, salvo adelanto electoral en Catalunya, son las Europeas, es imprescindible también concretar que Europa se quiere y cuales son los cambios que se propugnan en la UE y en sus políticas económicas. Un programa europeista pero crítico con la Europa actual, que propugne límites a la globalización, un euro con un tipo de cambio mas ajustado a la crisis europea, una política monetaria expansiva y unas instituciones más democráticas y participativas.

Elegir a quien dirigirse y hacer propuestas concretas
Una consecuencia de jugar en campo nacionalista es la percepción, errónea a mi entender, que la disputa electoral es con CiU, cuando ya no es así. La pérdida constante de voto socialista se dirige principalmnete hacia Ciutadans, ICV y la abstención. Y la forma de frenarla no es seguir jugando a disputar el voto nacionalista moderado a CiU.

El PSC debe romper con el nacionalsimo afirmando su catalanismo integrador, conciliador y no independentista. Una buena forma, que casi todo el mundo desea para sus hijos, pero que los políticos nacionalistas no quieren para los hijos de los demás, es que los niños que van a la escuela pública y concertada tengan igualdad de oportunidades en relación a los de la privada y puedan recibir una educación trilingüe que les haga más competitivos para afrontar un mundo globalizado.

El PSC debería ser capaz de concretar un programa económico y social alternativo y concreto. No bastan vaguedades o declaraciones de principios. Es necesario concretar un programa de recortes alternativos, plenamente cuantificados, que inevitablemente pasa por acabar con Diputaciones, Consells Comarcals, subvenciones identitarias, embajadas y otros gastos meramente basados en la ideología y el clientelismo. Un programa de apoyo real y decidido a autónomos y pequeñas y medianas empresas. Un programa basado en no obsesionarse en aumentar una presión fiscal totalmente desbocada para los que estan atrapados por el sistema. La prioridad es crear empleo y no sangrar más a los que todavía sobreviven. La economía sumergida es hoy, en gran medida, una necesidad de supervivencia y no un agujero negro de fraude. Y menos mal que existe. No puede volver a ocurrir que, por subordinación a los bancos, los socialistas hayan quedado al margen de liderar la lucha contra las preferentes, los deshaucios o los abusos de las cláusulas de los contratos de adhesión de las grandes corporaciones.

Un programa que incluya una reforma federal del estado, el PSOE ha acertado con plantear una reforma del Senado plenamente cuantificada y articulada. Lo mismo debe hacerse en materia de competencias y con el sistema de financiación.

Asimismo el PSC debería liderar un programa de regeneración de la vida política que pasa por promover una nueva ley electoral, y una nueva ley de partidos que haga transparente su financiación

A Pere Navarro le queda un largo camino
Pere Navarro ha dado un paso necesario para resituarse en el mapa político catalán. Y lo ha hecho con habilidad, aunque no comparta alguna de sus decisiones. Pero lo realizado no es suficiente para remontar electoralmente. No lo tiene fácil, hay que reconocerlo. Cualquier oportunidad de remontada pasa por romper con las politicas continuistas y propugnar un programa alternativo basado en propuestas concretas. Olvidarse de los equilibrios internos y no dejarse arrastrar por la presión de que firme el Pacte Nacional pel dret a decidir. Y todo ello con el punto de populismo necesario para no quedar fuera de los medios y del debate en la calle. Muchos dicen que es demasiado tarde y que está demasiado condicionado para hacerlo. El tiempo lo dirá muy pronto. De momento le daré el beneficio de la duda.

 

http://www.eldebat.cat/cast/viewer.php?IDN=70281

One thought on “PERE NAVARRO Por Francesc Moreno

  1. nuncamàis

    El que ha de fer aquesta familia de vividors, que s’ha enriquit fabulosament a l’ombra de l’opacitat total, és desaparèixer del tot de la vida pública espanyola; varen venir pobres utilitzats per un franquisme al que no han renunciat – que els permetre enriquir-se sense mesura – després de que el Caçador d’Elefants jurés els Principios fundamentales del Movimiento. Membres d’una dinastia malalta que no ha donat NI UN SOL REI DECENT.
    El senyor Pedro Navarro s’ha cobert de glòria amb la seva proposta

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