CUANDO PODEMOS LLAMAR FASCISTA A ALGUIEN

Jueves, 18 de octubre del 2012 – 17:33h
Ramon Miravitllas  Periodista

Todos sabemos qué quería decir Hugo Chávez cuando llamó fascista a Aznar, pero también que ello es técnicamente falso y en puridad debemos dar la afirmación por no recibida, porque Aznar no proclamaba la supremacía de la raza aria sobre las demás ni estaba afiliado al Partido Nacional-Socialista alemán.

Del mismo modo es históricamente falso que Artur Mas sea un dirigente de las SS y no tenemos ninguna obligación de indagar las similitudes que pretende haber hallado el regidor popular de Rubí en su montaje denigratorio, que tanto daño causa a la victima como a la maltrecha política en general.

Ahora bien, una de las plagas de los estándares de la comunicación actual es haber vulgarizado temerariamente la “hitlerización” de las situaciones y dentro de ella la adjudicación del término fascista y mucho más el coloquial “facha” en cuanto nos tocan los higadillos. Lo hizo Esperanza Aguirre para decir que la policía española había actuado como la Gestapo al detener a dos presuntos agresores del ministro Bono, lo hizo el ‘conseller’ de ERC Josep Huguet para decir que los catalanes éramos como los judíos de Berlín en 1938 y lo hacen obispos al acusar a las izquierdas de que el aborto legal es peor que los campos de concentración nazis.

También caen en la ligereza de uso los nacionalistas, los socialistas, los eurocomunistas y los republicanos catalanes, en versión dulcificada franquista, para denostar en do mayor los tics dictatoriales del Partido Popular, y muchos ciudadanos intolerantes para zanjar discusiones prolongadas y cargarse de supuesta razón con solo pronunciar las divinas palabras.

Por tanto, procede con urgencia delimitar cuándo podemos llamar fascista a alguien del siglo XXI que no se defina expresa y anacrónicamente fascista nostálgico del Tercer Reich. Supongamos que el fascismo es un virus mutante. ¿Cómo sería un fascista evolucionado en esta sociedad tan huérfana de ideología? ¿Su expresión política podría ser la de alguien carcomido por la corrupción institucionalizada, que se sirviera del cinismo y la iracundia como métodos de hacer política, que se vistiera de populista encantador en los momentos clave y que fuera un experto en poner en tela de juicio el Estado de derecho cuando no le conviniera? ¿Me ayudan a completar la definición? ¿Qué es un fascista en el 2012?

http://ironimaravillas.wordpress.com/

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