XAVI ES EL CAMINO PARA SENTIRSE ESPAÑOL SIN RENUNCIAR AL SENTIMIENTO CATALÁN


Simon Kuper:

“Hace 40 años los culés odiaban a Franco y hoy detestan a José Mourinho”, explica el autor de ‘Fútbol contra el enemigo’

Cultura | 01/07/2012 – 01:00h

Simon Kuper:

El centrocampista de la selección española Xavi Hernández GYI

MÀRIUS FORT

Barcelona Periodista

La portada de ‘Fútbol contra el enemigo’ (Contra, 2012) LV

En 1993 un joven periodista decidió dar la vuelta al mundo para investigar  la poderosa influencia del fútbol en diferentes países. El resultado se convirtió en un libro titulado Fútbol contra el enemigo (Contra, 2012), una obra clave de la literatura deportiva, ahora traducida al castellano, a medio camino entre la sociología, la política, la economía, la antropología y, claro está, el deporte. Su autor es Simon Kuper, nacido en Uganda en 1969, criado en Londres, y otros puntos del planeta, y actualmente residente en París.Columnista del Financial Times, cuenta con una visión del deporte rey muy particular. Desde la Eurocopa responde a las preguntas de LaVanguardia.com.

¿Han dejado de ser hoy los estadios, como escribe en su libro, “el lugar en el que se dirimen tensiones étnicas, religiosas, regionales o de clase”?
Efectivamente, el fútbol significa actualmente algo más. Cuando escribí el libro los conflictos del fútbol en Europa todavía reflejaban pasiones religiosas, de clase o regionales. Por un lado, el FC Barcelona era un símbolo para el nacionalismo catalán, un Milan-Inter era un derbi que enfrentaba a las clases trabajadoras procedentes de otros lugares del país contra las clases medias locales, mientras que los holandeses en 1992 todavía cargaban con el trauma de la guerra con los alemanes. Sin embargo, hoy en día, estas pasiones políticas y sociales en Europa son más débiles. Los europeos están dejando de creer en Dios, las divisiones de clase se han reducido y es complicado ser un gran fanático de una región en España ahora que es una democracia descentralizada. Creo que incluso los nacionalistas catalanes tienen que admitir que con el alto grado de autogobierno de Catalunya hoy se está muy lejos de los días de Franco.

¿Ser del Barça hoy, entonces, no es lo mismo que para la generación anterior?
Cuando los aficionados del Barcelona agitan banderas catalanas, o los aficionados de Glasgow cantan canciones religiosas, lo que básicamente hacen es usar símbolos tradicionales para dar más sabor a la rivalidad futbolística. Una forma sencilla de decirlo es que hace cuarenta años la figura que centraba el odio de los aficionados del Barcelona era Franco. Hoy en día es José Mourinho. Así que la rivalidad Barça-Madrid continúa siendo muy sincera aunque ya no tiene mucho que ver con la política. En realidad ahora es una rivalidad que está sobre todo en el fútbol en sí mismo. Lo que se escucha en los estadios de fútbol europeos hoy en día ya no es el eco de las pasiones políticas, religiosas o de clase. Más bien el fútbol se ha convertido en una causa en sí misma.

Muchos dicen que el fútbol actual es únicamente un gran negocio…
Creo que la gente continúa preocupándose por sus clubes y eso se puede ver en Twitter. No es raro ver a usuarios que se identifican, por ejemplo, como “Ahmed, de Bangladesh, fan del Manchester United”. Es decir, que lo que este chico quiere contarle al mundo acerca de sí mismo no es nada acerca de su religión o de su situación familiar o de su trabajo. Lo que quiere explicar es que es de un equipo de fútbol y que está con él. Esa es la parte clave de la identidad de Ahmed.

Imagino que Ahmed de Bangladesh y John de Manchester pueden ser del mismo equipo pero no lo ven del mismo modo…
Por supuesto, el Manchester United significa algo diferente para Ahmed de lo que significa para un hombre de Manchester cuyo padre también apoyó al United. Sin embargo, el Manchester United no significa necesariamente menos para Ahmed. Lo que he comprobado en muchos países pobres como Bangladesh, Nigeria o Tailandia es que para muchos el apoyo a un gran club europeo es una forma de formar parte de algo de clase mundial. Vives en un barrio pobre de uno de esos países pero de alguna manera están conectados con Rooney o Messi y con esa idea de gran marca global. Esto parece dar a la gente cierto orgullo. No creo que sea nada malo. Y, por supuesto, los clubes tratan de sacar dinero de todo ese amor. Y, ojo, no son tan lucrativos como parece. Un analista financiero de Finlandia me dijo que había calculado que, sobre la base de los ingresos anuales, el Real Madrid sólo sería la 132 mayor empresa de Finlandia. Incluso los grandes clubes de fútbol no son grandes empresas.

Usted achaca el juego de la España que ganó la Eurocopa y el Mundial a la llegada de Cruyff en los 70 al FC Barcelona
Creo que fue la apertura de España a Europa tras la muerte de Franco la que permitió al país convertirse en una potencia líder en el fútbol en Europa. Antes de la década de los 70 se decía que “Europa termina en los Pirineos”. España era un país bastante cerrado y no existía intercambio de conocimientos con otros países europeos, tampoco en el fútbol ni en cualquier otra esfera de la vida.

Y entonces llegó el tuilipán de oro…
En 1973, como parte de una apertura gradual de España en los últimos años del franquismo, a los clubes españoles se les permitió fichar a jugadores extranjeros otra vez. Cruyff y Rinus Michels llegaron procedentes del Ajax al Barcelona. Ellos introdujeron el fútbol holandés en la capital catalana. Después, cuando regresó Cruyff como entrenador en 1988, reafirmó el fútbol holandés en el interior del FC Barcelona. La Masía adoptó sobre todo los principios cruyffistas. El estilo del Barcelona se ha convertido en el estilo de la Selección española. Más tarde, Guardiola recurrió a otras influencias extranjeras, los principios defensivos de Italia y las ideas de Marcelo Bielsa, para mejorar el modelo cruyffista en Barcelona.

Y todo ello desemboca en La Roja…
Así que lo que tenemos ahora es un nuevo estilo español, que ha sustituido a la antigua “Furia”, un nuevo estilo que procede de las influencias extranjeras, especialmente holandesas. Esto nunca podría haber sucedido en la época de Franco. España ha logrado ser una gran potencia en el fútbol porque entró en la red europea de interambio de conocimientos.

Hay voces que señalan que existe una relación directa entre las subvenciones europeas a, por ejemplo, distintas regiones de España con el ascenso a Primera División de los equipos de aquellas áreas. ¿Usted cree que existe una relación directa entre el funcionamiento de algunas políticas económicas europeas y el éxito futbolístico de determinadas áreas o regiones?
Creo que probablemente tengan razón en que en algunas partes de España las subvenciones europeas, en parte, fueron desviadas para ayudar a los equipos locales de fútbol. Sé que el vínculo entre el club local de fútbol, el gobierno local y los bancos locales es a menudo fuerte en España. Así que esto puede haber ayudado a algunos clubes a entrar en Primera División.

Usted dice que cuando a una nación deja de importarle su selección el interés por la nación se resiente. Ha escrito recientemente en el ‘Financial Times’ que Xavi, del FC Barcelona, es un “ejemplo de orgullo” para la “nación española” y dice que las “regiones” de España deberían tomar el ejemplo de unidad que transmite La Roja y el de Terrassa. Continua llegint “XAVI ES EL CAMINO PARA SENTIRSE ESPAÑOL SIN RENUNCIAR AL SENTIMIENTO CATALÁN”

Nadie a su derecha


EL CRISOL    –    Pascual Mogica Costa

      

         “Hemos ganado cuando no había nadie a nuestra derecha”. Estas son las palabras que pronunció José María Aznar cuando el Partido Popular ganó las elecciones generales de 1996, las primeras que ganaba la derecha desde el advenimiento de la democracia en España tras la muerte del dictador. Creo que no es necesario aclarar que desde ese año hasta el presente, ninguna formación de extrema derecha se ha presentado a las elecciones generales, salvo alguna candidatura formada por cuatro nostálgicos a los que no han votado ni sus propias familias. Luego no resulta difícil sacar en conclusión donde está agazapada la extrema derecha. Está en el Partido Popular. Pecaríamos de incautos si llegáramos a creer que en España la extrema derecha no es numerosa y que no tiene un número importante de simpatizantes, los tiene y por eso desde el Partido Popular se procura tenerlos a su lado y ello lo consiguen a través de la intervención pública de algunos de sus cargos más significados que a modo de consigna se manifiestan, como lo ha hecho recientemente Esperanza Aguirre, con declaraciones tales como criticar al Tribunal Constitucional y pedir, a raíz de lo de Sortu, que deje de ser una institución autónoma frente a los tres poderes del Estado e integrarlo como una sala más del Tribunal Supremo. Los argumentos que emplea Esperanza Aguirre son los de que los dictámenes que emanan del Constitucional provienen de un órgano formado por jueces “nombrados por políticos” que entran en cuestiones sobre las que a juicio de Aguirre “no les corresponde opinar” y que no les incumbe enmendar la plana y entrar a valorar cuestiones de tipo legislativo. No es que uno sea un experto en cuestiones legales, al contrario, soy complemente lego en esta materia, pero creo que no hace falta ser muy “espabilado” para saber que el Tribunal Constitucional se preocupa de que lo que se legisla, lo que dictamina la Administración de Justicia y lo que deciden desde el Gobierno, entre dentro de los límites marcados por nuestra Constitución. Vamos, pienso yo. Si es que se nos permite pensar porque después de ver como se expresa Esperanza Aguirre, uno tiene sus dudas-

     También recientemente la “encargada” de mantener a la extrema derecha dentro del PP, se permitió decir sobre los sindicatos: “Estos sindicatos caerán como el muro de Berlín”. O decir que lo último que en este momento necesita España es “una movilización política  y, por tanto, ilegal”. No sé porqué ella se ha dedicado a la política y además vive de ella, y encima se permite criticar el que los miembros del Constitucional sean elegidos por los políticos a los que perece tenerles manía. Con su actitud uno puede pensar que esa “limpieza” a la derecha del Partido Popular a la que se refirió Aznar pudo afectar a la hoy presidente de la Comunidad de Madrid y que critica la forma de hacer de los políticos, a los que critica que se movilicen ya que esto supone, según ella, entrar en la ilegalidad. O sea, que Esperanza Aguirre, dirige los “palos” contra todo aquello que “molesta” a la extrema derecha: los políticos y los sindicatos democráticos.

     No es difícil comprender que en 1996 “no quedara nadie a la derecha del PP” si tenemos en cuenta lo que José Mª Aznar dijo y publicó el periódico La Nueva Rioja el 9 de mayo de 1979: “Vientos de revancha son los que parecen traer algunos de los ayuntamientos recientemente constituidos. Las calles dedicadas a Franco y a J. Antonio lo estarán a partir de ahora a la Constitución. En Valencia la Plaza del Caudillo pasará a llamarse del “País Valencià” Y no hemos hecho más que empezar. Se dedican a borrar la historia”. O lo que el fallecido Manuel Fraga dijo sobre Franco en noviembre de 2008 en el curso de la celebración en el taller “Escuela y Democracia” organizado en Aragón por el Colegio San Viator: “Franco era severo, pero nunca fue un criminal, que yo sepa”. La verdad es que, que se sepa, Franco nunca le puso la mano encima a nadie, solo se limitaba a firmar las sentencias de muerte. En fin, así está la cosa. En España solo hay una derecha: Toda.