¿LA DESIDEOLOGIZACIÓN LIBERADORA?

“desenmascarar toda ideología antipopular, es decir, aquellas formas de sentido común que operativizan y justifican un sistema social explotador y opresivo. Se trata de poner al descubierto o que de enajenador hay en esos presupuestos en que se enraiza Ia vida cotidiana y que fundamenta Ia pasivídad, Ia sumisión, y el fatalismo. ”

Este artículo enfoca el concepto de liberación manejado dentro de una psicología crítica, buscando profundizar la concepción de liberación y de desideologización en el contexto determinado por la fuerzas de la globalización. Aborda la problemática de la liberación de una clase media, lo que comprende aspectos psicoculturales vinculados a procesos de ejanación. Cuestiona “¿Liberación, para qué? ¿Liberación, hacia qué?” proponiendo sugerencias para una psicología social de la liberación.

El problema teórico y práctico es, cómo concebir a la liberación y a Ia desideologización cuando los espacios sociales en los cuales se podría imaginar y proponer estilos de vida alternativos están cada vez más determinados por Ias fuerzas de Ia globalización del capitalismo. Cuando se trata de un pueblo oprimido por la fuerza directa del estado, por la explotación económica, por falta de acceso a Ia educación primaria, la naturaleza de la liberación queda bastante clara: la liberación consiste en establecer procesos democráticos, salarios justos, y escuelas públicas adecuadas, etc. Por supuesto, hay mucho trabajo de esta índole que aún hay que hacer, y en todas partes del mundo.

Sin embargo, creo que vale Ia pena tocar Ia problemática de la liberación de una clase media que ya tiene comida, casa, escuela, transporte, trabajo, acceso democrático al gobierno, libertad de expresión, y todos los requisitos de una vida cómoda. La liberación que hace falta en este caso va más allá del estándar de vida material, y comprende muchos aspectos psicoculturales. Esta problemática cae en el marco de Ia ideología, porque, en contraste con un pueblo oprimido que sabe expresar que la represión es injusta, que vivir con hambre no es agradable, etc., me parece que los sujetos de la clase media son mucho menos capaces de sentir su propia enajenación y su explotación, son menos interesados en protestar o en articular sus visiones de una sociedad alternativa. Por supuesto, no sienten esta necesidad porque están cómodos. Viven con estrés y ansiedad, pero “¿de qué se pueden quejar?”. En términos de recursos materiales, tienen dos veces lo necesario.

Encuentro asombroso que Ia psicología dominante no ha llegado a cuestionar a esta vida normativa de Ia clase media. Supongo que Ia psicología no percibe los vínculos entre la sociedad y los individuos porque el individualismo occidental esconde Ias fuerzas sociales que producen los trastornos emocionales que son tan científicamente catalogados como problemas individuales. Por ejemplo, ahorita, en mi ciudad en Oklahoma, hay una campaña en Ias escuelas y en Ia televisión para informar a los adolescentes que 1 entre 5 de ellos tiene una enfermedad mental diagnosticable y que hay servicios y drogas que pueden mejorar su salud mental. Esto viene, por supuesto, sin mención de Ias fuerzas sociales que producen tanta depresión, anorexia, bulímia, y adicción a drogas entre los jóvenes.

Entonces, Ia contradicción básica de Ia sociedad consumista es que promete Ia felicidad a través de los bienes materiales, pero destruye Ias bases de Ia salud mental y de Ia felicidad en el mismo proceso de fabricar, vender y entregar los productos del mercado. Además, es innegable que Ia psicología y sus prácticas han sido fuerzas importantes en Ia creación de este sí mismo (self), esta interioridad que se cree necesitada de crecimiento personal, autorrealización, intimidad, autonomia, y que busca todo esto a través de sus compras.

Este último punto es muy importante, porque los psicólogos no han reconocido que los objetos de sus estudios y de sus prácticas se producen en el proceso mismo de trabajar sobre ellos. Las relaciones de poder que se concretizan en una encuesta, un test, una práctica terapeútica produce o construye una actitud, un rasgo de personalidad, un deseo inconsciente. Por supuesto, algo existe antes de Ia intervención psicológica, pero no existe en la misma manera después de pasar por los discursos prácticos y métodos de Ia psicología. Nikolas Rose (1998), historiador inglés, les Ilama a estos productos y construcciones de Ia psicología “efectos psi”. Son diversas maneras en que Ia psicología produce modos de subjetividad, mientras cree que los está descubriendO.

EI lado sociopolítico y material, creo, esta comprendido en Ia meta de Ia “desideologización” tal como propone Martín-Baró.

En un artículo sobre Ia desideologización publicado en 1985, Martín-Baró dice que una tarea central de la psicología de Ia liberación es:

desenmascarar toda ideología antipopular, es decir, aquellas formas de sentido común que operativizan y justifican un sistema social explotador y opresivo. Se trata de poner al descubierto o que de enajenador hay en esos presupuestos en que se enraiza Ia vida cotidiana y que fundamenta Ia pasivídad, Ia sumisión, y el fatalismo. (1985, p. 6).

Georgetown University. Psychologists for Social Responsibility 2604 Conneticut Avenue, NW Washington, DC 20008. e-mail: tss5@georgetown.edu

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Una resposta a “¿LA DESIDEOLOGIZACIÓN LIBERADORA?

  1. Retroenllaç: Bitacoras.com

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