RACISMO EN EUROPA


EL PAÍS

TRIBUNA: ABDELHAMID BEYUKI / ESTEBAN IBARRA

Suiza, Italia, Vic: xenofobia institucionalizada

ABDELHAMID BEYUKI / ESTEBAN IBARRA 21/01/2010

Primero fueron a por los sin papeles, pero como yo tenía documentación, guardé silencio; después vinieron a llevarse a los sin techo y no dije nada, porque no duermo en la calle; después vinieron a buscar a los musulmanes, pero yo no tenía esa religión y miré a otro lado; después vinieron por todos los inmigrantes y no protesté porque yo estaba en mi país; finalmente, se llevaron a gays, judíos y demócratas, tampoco reaccioné pues pensé que no era mi problema, y cuando vinieron a buscarme no había nadie que pudiera protestar. Parafraseando al pastor luterano alemán Martin Niemöller y su conocido poema (adjudicado por error a Bertold Brecht), que hacía referencia al avance del odio nazi en la Europa intolerante de los años 30, hoy tres acontecimientos graves anuncian una nueva etapa de tensiones en la Europa del siglo XXI, tres acontecimientos que coinciden y se producen con la crisis económica que azota el mundo, tres acontecimientos que ponen a prueba la capacidad de la Unión Europea de integrar su diversidad étnica, religiosa y cultural, sus inmigrantes, y tres acontecimientos que implican a las instituciones públicas de países democráticos en actos de discriminación y racismo institucional.

Asusta el silencio mayoritario ante sucesos tan graves. ¿Es ésta la Europa que queremos?

Por primera vez en la historia contemporánea de un país europeo como Suiza se lleva a cabo un referéndum sobre símbolos religiosos como son los minaretes musulmanes, un referéndum que acaba por prohibir el ejercicio pleno de unos derechos fundamentales protegidos por la propia Constitución de aquel país y por todos los tratados internacionales en materia de derechos humanos.

Este referéndum no deja de ser un grave atropello a la convivencia y un precedente aplicable a los demás derechos que parecían consolidados en Occidente; tal vez Suiza, Francia o cualquier otro país democrático pueda mañana celebrar un referéndum sobre símbolos cristianos o sinagogas. ¿Y cómo puede reaccionar Europa a un referéndum sobre las Iglesias católicas en Malasia, por no hablar de un país árabe o musulmán? ¿Qué más argumentos necesitan los radicales de Afganistán o de Irak para continuar su guerra contra las libertades que se predican desde Occidente?

Pues bien, semejante barbaridad acaba regalando a los radicales de Al Qaeda argumentos para expandir su terrorismo, además de debilitar a los muchos millones de musulmanes moderados que quieren vivir en paz y seguridad y creen en los valores universales de la democracia y la libertad. Un referéndum con consecuencias, pues no han tardado en manifestarse en otros países muchos movimientos racistas y neonazis, también en España, movilizándose para exigir iniciativas antimusulmanas parecidas, utilizando el mismo lema de la campaña suiza en contra de los minaretes.

No obstante, aún es más grave lo ocurrido en el sur de Italia, cuando la complicidad con la mafia de ciudadanos en Calabria permitió el linchamiento de seres humanos por el hecho de ser inmigrantes y negros, un linchamiento que vino precedido de la aprobación hace un año en ese país de la Ley de Seguridad que convierte en delito la inmigración clandestina, olvidando no sólo la integración sino el control del trabajo sumergido, con el efecto de ayudar a las mafias a esclavizar a los sin papeles.

El Gobierno que permitió las patrullas racistas no parecía enterado de la explotación de 20.000 trabajadores extranjeros y sólo se entera cuando son linchados, no vacilando en justificar los hechos y, para colmo, anunciando dureza contra la inmigración irregular, como si fueran los inmigrantes los autores del crimen y no sus víctimas.

Tan dramáticas han sido las imágenes de Calabria que el Papa de la Iglesia de Roma ha clamado en defensa de los inmigrantes. Y tan pasivos hemos sido todos, como si fuera un hecho aislado y normal, que asusta el silencio colectivo. ¿Es ésta la Europa de los ciudadanos que queremos?

Por último, el Ayuntamiento de Vic en Cataluña se permite burlar la legalidad -con partidos democráticos asumiendo posiciones ultras y xenófobas- al negarse a empadronar a los inmigrantes que no tienen la tarjeta de residencia en vigor, y ello con argumentos claramente discriminatorios y privándoles de derechos tan esenciales como la salud y la educación, al igual que de una posible regularización por arraigo.

El episodio de Vic nos recuerda cómo se fraguaron los sucesos de El Ejido, cómo se calentó la intolerancia de los vecinos de aquel pueblo almeriense con las arengas y medidas del infame ex alcalde Enciso (hoy imputado por corrupción) y cómo acabaron inmortalizados en imágenes vergonzosas de caza al inmigrante.

Algunos advertimos entonces del parecido entre ambas localidades -El Ejido y Vic- y fuimos duramente contestados por la mayoría de los partidos catalanes -incluido el apreciado ex presidente Pujol- . Ahora esperamos que entre todos seamos capaces de reconducir esta locura, que pretende institucionalizar el odio.

Abdelhamid Beyuki es representante del ECRI (Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia) en España y Esteban Ibarra es presidente de Movimiento contra la Intolerancia.

Amb la pinça al nas


L’expresident de la comunitat autònoma de Madrid senyor Joaquín Leguina està de promoció de la seva última novel·la (La luz crepuscular, bonic títol) i va trobar oportú desfogar-se una mica a compte dels polítics catalans, que és una cosa que sempre ve de gust. Aquesta vegada li va tocar el rebre al president Montilla, tot i que Artur Mas també en va sortir fregat. Com saben, Leguina va rumiar que si ell fos a Catalunya i es trobés que l’alternativa a José Montilla és Artur Mas (“este Artur Mas”, va dir més concretament, amb menyspreu sideral), aleshores no li quedaria cap altre remei que votar per Montilla, però ho faria amb el nas tapat. No va especificar si se’l taparia amb una pinça, un mocador o una mascareta antigàs, però el sentit de l’expressió se li va entendre de seguida.

Tenint en compte que Leguina és socialista, es pot ben dir que amb amics com aquests Montilla no necessita gaires enemics. El nas tapat: es veu que això de la política catalana és una mena de miasma sulfurós que emet gasos tòxics. Potser a Leguina li havien arribat emanacions i anava una mica marejat, perquè encara va deixar anar algunes altres perles, tant o més delicades que l’anterior. La meva preferida va ser quan, arremetent encara contra l’actual president de la Generalitat, el va comminar a no ficar-se amb el Tribunal Constitucional i a dedicar més temps a defensar els interessos d’aquells que l’han votat, “molts d’ells xarnegos, com ell”, va matisar. D’on s’infereixen tot un seguit de coses ben interessants. Primera, que, segons Joaquín Leguina, el president d’un govern no ha de vetllar pels interessos de tots els ciutadans, sinó que s’ha de cenyir als d’aquells que l’han votat. És bo saber-ho. Segona, que la sentència del TC sobre l’Estatut no forma part d’aquests interessos, tot i que es tracti de la llei orgànica per la qual s’han de regir els ciutadans d’aquest país (perdó, comunitat). I tercera, que molt específicament la susdita sentència no forma part dels interessos dels xarnegos, sobre els quals l’Estatut no deu tenir efecte, perquè en el fons, segons la cosmovisió leguinesca, tampoc no deuen ser catalans. Tanta bonhomia i tanta prevenció contra tota forma de xenofòbia resulten commovedors.

En fi, no deixa de tractar-se de les opinions d’un mamífer com un altre, i tampoc no cal donar-hi més voltes. Però la veritat és que la cosa arriba a fer-se cansada: ahir mateix em va arribar un vídeo d’un programa de la televisió pública aragonesa amb un gag que volia ser una paròdia del film L’exorcista. En aquesta versió, la nena era posseïda per un esperit maligne que la feia reivindicar la Corona Catalano-aragonesa i la impel·lia a menjar calçots. Molt ocurrent, però el cas és que un acaba per sentir una certa fatiga d’exercir de cavall dels toros, i un xic d’enveja d’aquells llocs on la ciutadania no esmorza cada dia amb l’últim insult que se li ha acudit al torrapipes de torn. Com, sense anar més lluny, la Comunitat de Madrid. Quan el senyor Leguina va començar a presidir-la, l’any 1983, la tal comunitat semblava un invent del TBO sorgit del cafè per a tothom de l’Estat de les autonomies. Però, veient la prosperitat i la bonança que llueix a hores d’ara, s’ha de reconèixer que n’han sabut treure tot el profit: Madrid ja gairebé és una ciutat-Estat amb totes les de la llei. Potser que la proclamin allà, la independència. Amb la pinça al nas, si convé.

Sebastià Alzamora
Diari AVUI

CENICIENTA O LA ECONOMÍA PRODUCTIVA


¿Por qué motivo, por qué razón, la ciudadanía española tiene la sensación, percibe con claridad y desazón la impotencia del Gobierno en el manejo de la crisis? ¿Por qué, incluso, se critica desde las filas del pueblo llano el gasto público, supuestamente destinado a rebajar el sufrimiento propio? ¿Por qué, cada vez más, el convencimiento de la población de la incapacidad del Gobierno para sacarnos de esta?
Lo peor de todo esto, o así me lo parece a mí, es aceptar con resignación que la política no da para más, que hay que dejar las cosas como están. Es decir, que LA BANCA, por ejemplo, es soberana a la hora de manejar el DINERO, que no es suyo, repito: no es suyo, y puede hacerlo como LE VENGA EN GANA. A esto también contribuye la actitud timorata que el Gobierno mantiene con respecto a los BANCOS. Y llegados a este punto, uno se pregunta con toda la razón: ¿PARA QUÉ SIRVE LA POLÍTICA? Los políticos, además de fijarse el sueldo y, por lo tanto, no entender de crisis economica en ese punto, ¿para qué están? ¿Cual es su función? ¿Hacer leyes inservibles? ¿Hacer leyes a la medida de los poderosos? ¿Y el Gobierno? ¿Para qué sirve el Gobierno? ¿Para llorar porque los Bancos no arriman el hombro, una vez que desde el poder se ha corrido a socorrerlos? ¿Para quejarse de la oposición? ¿Para hablar de cambio de modelo productivo sin tener ni idea de cómo hacerlo?
En EL SISTEMA CAPITALISTA, que ninguna fuerza política cuestiona, EL DINERO es el CENTRO DEL UNIVERSO. Por tanto, el SECTOR FINANCIERO, LA BANCA, es EL MÁS BELLO del reino. Ahí se parte el BACALAO. Y está en manos privadas. Es decir, la gestión de un dinero que sale de todos nosotros corresponde a una gente que mira de satisfacer los intereses de sus accionistas, no el bien común. Y la economía productiva está a merced del sector financiero y, también, de las diversas regulaciones que se deciden desde la política. Es muy difícil de entender, al menos para mí, que esa economía (la productiva), que es donde se crean los empleos, donde se crea la riqueza que hace posible que todos vivamos, desde el punto de vista material, cada vez mejor y podamos pagarnos el sitema público de salud, las pensiones, la educación, etc, etc, esté subordinada a la economía especulativa.
Los llamados agentes sociales, es decir, los representantes de quienes actuamos, o sea, de los actores que intervenimos en la economía productiva, sólo pueden negociar los estrechos márgenes que les dejan, al alimón, el sector financiero y el político. La economía productiva, que es el escenario en el que se mueven, sostiene todo el tinglado. Pero lo que se discute no es si el tinglado puede o no cambiarse, lo que se discute es que parte de las migajas, que dejan al alimón el sector financiero y el político, corresponde a cada cual. Así, parece que el tinglado se vendrá abajo si el despido de los trabajadores cuesta 45 días por año y no 20, o “cosillas” similares. La enjundia no se discute ni se negocia. Entre otras cosas, porque la enjundia está fuera del alcance de los agentes sociales. No les corresponde. Esa es de los poderosos. Y éstos no tienen la menor intención de renunciar a ella.
El Gobierno actual, desde luego, no piensa hacer nada al respecto. Con él, las cosas seguirán como están. Eso sí, deja tiempo a los agentes sociales para que acuerden el reparto de las migajas. ¿Y el PP? ¿Qué cambios propone? Importantes ninguno. Sólo cosméticos. Aquello de dejarnos un poco más de dinero en el bosillo para que lo gastemos, pero se pone de parte de la “patronal pobre” a la hora de abaratar el despido.
La economía productiva, con el Gobierno y con la principal alternativa, seguirá siendo la cenicienta, la hermana pobre, la que mantenga el tinglado con una recompensa exigüa.

ZAPATERO, ENS HAS ROBAT L’ESPERANÇA


Escrito por Pere Ortega
Lunes, 18 de Enero de 2010 11:11
La I+D es la parte que mayor atención y debate ha merecido de los presupuestos generales del Estado para el año 2010. Entre las diferentes posiciones que se han confrontado con el Gobierno destaca la comunidad científica, que se ha sentido discriminada y molesta porque los presupuestos para el año próximo prevén una disminución de las aportaciones en I+D civil. La disminución prevista es de un 3,1%. Pero eso es verdad sólo en parte, pues si se miran  las asignaciones separadas por partidas, la reducción es mucho mayor. Por ejemplo, las aportaciones dirigidas a personal, gasto corriente, transferencias e inversiones en los Centros de investigación públicos caen hasta un 15%; en cambio, aumentan en un 24% las destinadas a fomentar la investigación en las industrias privadas en comparación con las de este año 2009.

Lo cual representa un evidente agravio para la investigación que se realiza dentro del sector público. Por ejemplo, para el próximo año la investigación sanitaria se ha reducido en un 10%; la investigación científica, que incluye la financiación de la mayoría de los proyectos de investigación que se realizan en las universidades españolas, el CSIC y otros centros de investigación ha caído un 25%; y la investigación energética, medioambiental y tecnológica ha sufrido una disminución del 26%. (El Senado aprobó el 22/12 una enmienda en los presupuestos del Estado con un aumento de 150 M€ en I+D para el Ministerio de Ciencia y Tecnología que no varían substancialmente los datos aquí señalados).

De las partidas asignadas a la investigación en empresas privadas, la mayor parte (2.122 M€ sobre 2.524 M€), corresponden a créditos reembolsables y representan el 32% del total dedicado a I+D civil. Peor es lo que sucede en el sector de la I+D militar. La parte destinada a la investigación dentro del Ministerio de Defensa es de un 19% (231,89 M€), mientras que la parte que se asigna en créditos a las industrias militares desde el Ministerio de Industria representa el 81% restante (950,91M€). Es decir, un tercio de la I+D civil y más del 80% del I+D militar son recursos destinados al sector privado en óptimas condiciones crediticias en detrimento de la investigación pública que ve mermados sus recursos. Ante ello, hay que preguntarse: ¿Es éste un primer paso de la privatización de la ciencia en España?

Observemos ahora el caso de la I+D militar con más detalle. Los créditos que surgen desde el Ministerio de Industria que anteriormente surgían en su integridad del Ministerio de Defensa, obedecen a una fórmula alambicada iniciada en 1997 para hacer frente a las enormes inversiones en los grandes proyectos de armas empezados a mediados de la década (EFA-2000, blindados Leopard, Fragatas F-100, submarinos S-80…). De este modo se conseguía el propósito de no incrementar demasiado el gasto militar del Ministerio de Defensa sin alarmar a la opinión pública; y de paso, aumentar la contribución a las industrias militares que sin esa ayuda se negarían a financiar la investigación y el desarrollo de los nuevos armamentos.

La fórmula consistía a conceder préstamos en I+D a cero interés reembolsables al Ministerio de Industria en un plazo de 20 años a las industrias militares. Se firmó un convenio entre los ministerios de Industria y Defensa según el cual Industria adelantaba el dinero en concepto de I+D que las empresas devolverían a Defensa cuando se llevara a término el pago de las armas. Una operación que en el transcurso de los años ha acumulado una deuda de 14.440 M€ en concepto de I+D, según declaró el Secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, en su comparencia en el Parlamento (26/6/09). Las cifras van aumentando de año en año sin que nadie sepa a ciencia cierta como acabará ese enorme pozo sin fondo.

La comunidad científica, ante el grave deterioro a que se ven abocados los centros públicos, ha criticado agriamente al Gobierno por no apostar por la investigación pública mientras si lo hace a favor de la empresa privada. Es de esa situación de donde surge la noticia de la dimisión, cese o portazo de Carlos Martínez como Secretario de Estado del Ministerio de Investigación y Ciencia. Quién, cabe recordar, anteriormente había ostentado la presidencia del CSIC.

No cabe duda que la comunidad científica está cargada de razón por criticar que la I+D civil se desvirtúa mediante créditos a empresas privadas. El caso de la I+D militar ilustra que detrás de los créditos en I+D a la industria privada se esconde una operación de dudosa eficiencia tecnológica. Pues por mucho que se esfuercen los voceros de las virtudes de la tecnología militar, ésta difícilmente tiene una traducción práctica en el desarrollo de tecnologías civiles que redunden en beneficios sociales. Además, existe un segundo problema no resuelto, las industrias perciben los créditos como ayudas y son de difícil retorno, ahí están esos 14.440 M€ acumulados y que tarde o temprano hará falta resolver de manera contable en los presupuestos del Estado ¿Quizás condonándolos y convirtiéndolos en más déficit público?

El estado español parece caminar hacia la privatización y la militarización de la ciencia a través de fórmulas de ingeniería financiera que, repercutirán más temprano que tarde, de forma negativa en el desarrollo del país.