¿FASCISTAS, CHUSMA, ESPAÑOLES…? Pues no, trabajadores en el paro


Hoy me he pasado como suelo hacer de vez en cuando por las páginas de Racó Català, sé que no deja de ser como una penitencia que me impongo, para mí y todos los que pensamos como yo, pero lo suelo hacer, no deja de ser como una premonición del futuro.

Ojear los comentarios del Forum sobre “Espanyols a l’ofrena floral a Rafael Casanova (Barcelona)”, os lo recomiendo, me pone los pelos de punta, estos críos, yo creo que lo son, han mamado odio, visceralidad y racismo…y ahí muchos de nosotros hemos de admitir que tenemos una gran culpa, la tenemos. Siento pena y miedo por algunos comentarios y la utilización que hacen de la palabra fascistas y chusma aplicada a los trabajadores que han sufrido ERE,s en Nissan y Roca, hay que recordar que había una parte que eran sindicalistas de la CGT, anarquista.

Uno que suele utilizar bastante la imaginación, para situar a quien escribe, se imagina a estos foristas, los que llaman fascistas, chusma y españoles a los trabajadores sin empleo que se expresaron en la Diada, trabajadores que tienen una familia y con problemas laborales serios, y se los imagina sentados ante su ordenador, rumiando, no en el sentido animal de la expresión, aunque no me extrañaría en absoluto que fueran rumiantes en el sentido estricto de la palabra y aplicando en letras, lo que en una mentalidad encogida podríamos decir que “piensa”.

Las palabras que utilizaron los trabajadores fueron muy sencillas y contundentes “más trabajo y menos estatut” , “Benach, cabrón, trabaja de peón”, “Montilla dimisión”, “sois de izquierda, pero sois hijos de puta”, entre otras frases. Creo que la reclamación de los obreros, es justa, pero no sus palabras. Una parte importante eran sindicalistas de la CGT,  apartados de la negociación en sus empresas por CCOO y UGT, sindicatos colaboracionistas. No debemos de olvidar que Montilla hizo una visita no hace mucho a Japón para hablar con la patronal de Nissan y todos recordamos sus declaraciones posteriores a dicho encuentro.

Los independentistas o mejor una parte, llamó “hijos de puta” y “trabajar, trabajar” a los obreros afectados por esos ERE’s, imagino que lo que ellos, los trabajadores,  quisieran es cumplir con la segunda frase, pero no pueden. De hecho los independendistas iban a gritar a los mismos, que sufrieron las imprecaciones de los obreros, pero ellos lo iban a hacer en catalán, eso sí.

Esto debe de ser un toque de atención a nuestra clase política y a sus adláteres, en esta situación subvencionar con 1,2 millones de euros a la Plataforma per les seleccions catalanes, y tantas y tantas subvenciones de carácter identitario no deja de ser una ofensa para quienes se sienten inmersos en la mayor degradación que puede sufrir una persona, el paro.

Repique de tambores importante para un Govern, que se supone es de todos los catalanes.

El Vaticano ¿se anticipa o retrocede?


EL CRISOL    –    Pascual Mogica Costa

                 

     El conseller de Sanidad de la Generalitat Valenciana, Manuel Cervera, ha manifestado su intención de hablar con los obispos para aunar criterios sobre la gripe A en actos religiosos. El conseller quiere aplicar medidas preventivas en la celebración de determinados actos litúrgicos tales como besar las imágenes de los santos o darse la paz durante la misa. Ya el párroco de Santa María en Alicante recomendó evitar darse la paz con besos y abrazos para evitar contagios.

      Hay que señalar que en el Vaticano se han anticipado a las recomendaciones del conseller. El cardenal español Antonio Cañizares, un “progresista” en esto de la involución, jefe supremo de la Congregación del Culto Divino, ha propuesto retomar las condiciones eucarísticas vigentes en el Concilio de Trento, allá por el siglo XVI, que consiste en celebrar las misas en latín y de espaldas a los asistentes, a más de recibir la comunión en la boca y no en la mano.

     Lo de emplear de nuevo el latín en las misas no veo que pueda contribuir a evitar el contagio de la gripe A, lo único que esta propuesta puede propiciar es que cuando el cura se vuelva hacia los presentes en la celebración, estos se hayan marchado al no entender de qué va la cosa. En cambio lo de estar de espaldas sí evita que al oficiante se le escape un estornudo o un golpe de tos y  pueda contagiar a todos los asistentes. Aquí si ha acertado Cañizares.

      En cualquier caso hay que reconocer que el cardenal Antonio Cañizares, por una vez, esto hay que reconocerlo, se ha adaptado a los nuevos tiempos. Porque eso de volver a decir la misa de espaldas a los parroquianos supongo que lo habrá hecho por lo de la gripe A y no suponga un retroceso de 50 años que son los mismos que han transcurrido desde que Juan XXIII abolió las misas en latín y de espaldas en el Concilio Vaticano celebrado durante su papado y que se empleara en las misas la lengua oficial de cada país.

      En cualquier caso no me queda muy claro si la Iglesia Católica avanza o retrocede más.

Una altre vegada Zapatero


cero patateroJo crec que aquet home no i veu mes lluny  a un pam del seu nas, o sigui que per futuròleg no serveix, ja que ens ha demostrat un grapat de vegades que les seves prediccions no es compleixen, ja que tot li surt al reves de lo pronosticat,  ja ni cal ni recordar-li que amb el terrorisme va fotré la pota, ja que minuts desprès d´anuncià que la ETA estava liquidada no varen passar masses minuts perquè el pàrquing de la terminal de Barajas voles per els aires, i de la crisis que estem travessant  mes val no parlar-ne, ja que segons ell era un constipat, i en quant a la seva resposta als medis de comunicació referent al simulacre de referèndum dÁrenys i les conseqüències que poden derivar-se d´ aquesta consulta ha demostrat que de confiat o es molt, ja que segons ell no creu que hi hagi contagi, en fi que aquet Zapatero dona a pensar que de llegir els diaris cero patatero, que de veure les noticies TV i escoltar la radio res de res o sigui la mateixa nota cero patatero, ja que avui mateix ja tenim un llistat de 60 poblacions i ciutats que tenen en projecte fer la mateixa consulta que feren a Arenys, en fi que el constipat de la crisis s’ha transformat amb una pulmonia doble i a mes cancerosa, i que el contagi de la consulta d´Arenys ja es una pandèmia declarada, llàstima que aquet home no ens notifiqui dos dies abans  el resultat de la jornada futbolística  ja que m’ajudaria a encertà el ple als 15.

El embrollo fiscal


El País” ha sido desde siempre un medio afín al PSOE, aunque recientemente estén a la greña por la “precipitada” aprobación de la TDT de pago que favoreció descaradamente a MEDIAPRÓ, sociedad de la que es socio el marido de la actual ministra de defensa, no deja de ser significativo el editorial que hoy publica en su edició digital y que me permito colgar aquí para quien vea a España como la punta de lanza de aquí a diez años. Para mí que le falla la bola de cristal.

Enlace a la noticia de “el País” 17/9/09

“Con toda seguridad, el embrollo fiscal que el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha organizado este verano con anuncios sucesivos y contradictorios, rectificaciones, desautorizaciones y vuelta a empezar, ha sido uno de los factores que más ha contribuido a extender entre los ciudadanos la sensación de improvisación y falta de rumbo ante la crisis económica. Su comparecencia en el Parlamento -cabe recordar que a petición propia- sólo añadió confusión, de tal manera que, a día de hoy, la opinión pública todavía desconoce con exactitud qué quiso decir al anunciar un aumento fiscal de 15.000 millones en 2010.

Ni subir impuestos es automáticamente de izquierdas ni bajarlos de derechas. Ni lo primero equivale a políticas sociales ni lo segundo a estimular la economía. La política fiscal es, sencillamente, otro instrumento de redistribución. Y como tal debe ser manejado con rigor y competencia. Por eso están fuera de lugar los anuncios imprecisos e irreflexivos de subidas de impuestos: no queda claro por qué razón Zapatero confirmó en Italia, en una surrealista conferencia de prensa con Berlusconi, que estudia también aumentar los impuestos indirectos, cuando debió hacerlo el día anterior en el Parlamento, y no lo hizo.

El objetivo fundamental de la política económica es sostener el bienestar de los ciudadanos. Y lo que está sucediendo en España es que se está reduciendo a ritmos inquietantes el PIB por habitante, en gran medida porque lo está haciendo el empleo. El paro ya es más del doble del promedio de la OCDE. Detener esa sangría es la condición necesaria no sólo para reducir pérdidas de bienestar de los ciudadanos, sino también para sanear las cuentas públicas a medio plazo.

Una economía en la que la inversión cae a ritmos del 20% hipoteca su producción futura, su modernización y capacidad competitiva a medio plazo. Sin un aumento de inversión pública que compense el desplome de la privada se corre el riesgo de retrasar más la salida de la crisis.

Es pues indiscutible que sanear las finanzas del Estado es una obligación de cualquier Gobierno. Pero las dos vías para conseguirlo son el aumento de los ingresos y la reducción del gasto, alternativas ambas que reducen los estímulos al crecimiento en el corto plazo. De ahí que resulte decisivo elegir bien el momento de recurrir a cualquiera de ellas, en particular a la subida de impuestos. Si, como ocurre en España, la recesión es muy pronunciada y la recuperación lenta y distante, cuadrar las cuentas públicas no puede ser la máxima prioridad. Eso no significa que el plan no tenga que estar preparado, a ser posible con el respaldo de la oposición. Pero su aplicación ha de esperar a que se detenga la destrucción de empleo.

Entonces, y sólo entonces, será el momento de elevar los impuestos, una decisión que, se quiera o no, tendrá que ser adoptada para reconducir las cuentas públicas deterioradas por la crisis. Pero antes es imprescindible avanzar en la productividad de las administraciones públicas, Gobierno incluido, y en la eficacia recaudatoria. También en aquellas reformas no destructoras de empleo y favorecedoras de la modernización del país.

No parece ser ése el camino emprendido por el Gobierno, encastillado en una rancia retórica que se olvida de la obligación central de la socialdemocracia de compatibilizar la gestión económica eficiente con el compromiso social, en vez de convertirlos en objetivos excluyentes. La diferencia entre las medidas populistas y la política social es más nítida de lo que parece entender Rodríguez Zapatero -ahí están los 400 euros-. De que lo entienda a partir de ahora dependerá en gran parte el futuro inmediato de este país.”

Ahí lo dejo.