PIENSA EN MI por Luz Casal en A contraLuz


Si tienes un hondo penar, piensa en mí: 
si tienes ganas de llorar, piensa en mí. 
Ya ves que venero tu imagen divina, 
tu párvula boca que siendo tan niña 
me enseño a pecar. 
 
Piensa en mí cuando sufras, cuando llores 
también piensa en mí, cuando quieras 
quitarme la vida, no la quiero para nada, 
para nada me sirve sín tí. Letra de Piensa En Mi - Luz Casal - sitiodeletras.com
Piensa en mí cuando sufras, cuando llores, 
también piensa en mí, cuando quieras 
quitarme la vida, no la quiero para nada, 
para nada me sirve sin tí. 
 
Piensa en mí cuando sufras, cuando llores 
también piensa en mí, cuando quieras 
quitarme la vida, para nada, para nada 
me sirve sin tí.

LETRA Y MUSICA : Agustín Lara  

http://www.youtube.com/watch?v=83b_KNcduOk

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PROLIFERAN LAS EMPRESAS ZOMBIES: La mayoría no tienen dinero ni para cerrar.


En EEUU ha hecho fortuna la expresión ‘bancos zombies’ para denominar a aquellos que siguen vivos únicamente gracias a las ayudas públicas, porque sin ellas habrían muerto dada su insolvencia. Ahora, el sector empresarial español ha importado el término pero con un sentido un tanto diferente: las empresas zombies son aquellas que no se pueden morir aunque deberían, pero no por las ayudas estatales, sino porque no tienen liquidez ni para echar el cierre, cuyo coste principal son las liquidaciones de los empleados.

Este fenómeno se está extendiendo como la espuma en los últimos meses ante las ingentes dificultades de las pequeñas y medianas empresas para conseguir financiación. La situación más o menos es la siguiente: una empresa se encuentra sin liquidez, bien porque sus ventas se han desplomado -cosa habitual en los sectores de consumo- o bien porque, aunque sigue vendiendo, no cobra esas ventas -cosa tremendamente habitual en los contratistas con las administraciones públicas-. Entonces, tiene que recurrir a líneas de crédito para financiar el circulante, básicamente pagar las nóminas (si sus clientes no le pagan, la empresa tampoco paga a sus proveedores). Líneas que ha usado sin problemas en el pasado para compensar los largos plazos de cobro.

Pero hete aquí que su banco o caja de toda la vida le ha cerrado el grifo, ya sea directamente o -más frecuentemente- mediante una fuerte subida del diferencial de tipos de interés que le cobra o mediante la exigencia de garantías adicionales que suelen comprender el propio patrimonio personal de los socios. En muchos casos, la empresa no es capaz de hacer frente a unos mayores gastos financieros y los socios no pueden aportar esas nuevas garantías. Y lo de cambiar de entidad es implanteable: “Si no damos casi crédito a los clientes de toda la vida, a los que vienen rebotados de otras entidades ni les escuchamos”, reconocen en una entidad.

Por tanto, la empresa no tiene dinero. En consecuencia, deja de pagar la nómina y se plantea el cierre. Pero como no tiene un duro, tampoco puede hacer frente a las liquidaciones de los empleados que debe poner en la calle, por mucho que les obligue a irse de vacaciones de inmediato para no tener que pagárselas. Y la alternativa de los trabajadores es mucho peor: llevar a la empresa al concurso de acreedores y ponerse a la cola durante bastante tiempo para recibir una parte (y no se sabe qué parte) de lo que les debe la empresa, cuando el juez liquide los activos de que dispone.

¿Y qué pasa entonces? Pues que la empresa no puede cerrar pero tampoco pagar a sus trabajadores para que sigan trabajando. Así que se convierte en un muerto viviente, es decir, en una empresa zombie, sin actividad y sin recursos pero que formalmente continúa existiendo. Y no engrosa las estadísticas oficiales de suspensiones de pagos. “Es surrealista que las empresas ni siquiera puedan cerrar por falta de dinero, pero la situación en España es tan disparatada que cada vez es más frecuente”, opina un pequeño empresario.

Mueren los buenos y sobreviven los malos

Pero detrás de esta historia hay algo mucho más grave todavía: “La banca está aguantando a las empresas que tenían que caer y provocando la caída de las que deberían seguir vivas”, señala gráficamente Enrique Quemada, consejero delegado de la firma especializada en operaciones corporativas One to One. Se refiere a que la banca está refinanciando a las inmobiliarias (sobre todo a las grandes) para evitar su caída a pesar de su dudosa viabilidad porque, si entran en concurso, el banco tiene que provisionar de golpe el 25% del crédito impagado. Además, todas las entidades están quedándose con grandes cantidades de inmuebles como pago de los créditos a los promotores.

“Todos esos recursos que están poniendo en el ladrillo se los quitan a las demás empresas, en un entorno en que el sector financiero tiene que acaparar liquidez para hacer frente a sus propios vencimientos de deuda”, añade Quemada. Esto significa que nos encontramos ante una especie de sistema darwinista perverso, en el que sobreviven los malos y mueren los buenos. Lo cual puede tener consecuencias verdaderamente funestas para el futuro de la economía española.

El fantasma de Japón

Una situación que tiene reminiscencias en la crisis japonesa de los 90. Entonces ocurrió allí lo mismo que en España, esto es, que los bancos -con la aquiescencia del Gobierno- intentaron salvar por todos los medios al sector inmobiliario para impedir las enormes pérdidas que les generaría su caída. Un intento que fracasó estrepitosamente, puesto que lo único que consiguió fue aplazar el estallido de la crisis y que ésta fuera mucho más dura de lo que podía haber sido, con más de una década de recesión y deflación de la que todavía no se ha recuperado el país (de hecho, está otra vez en recesión).

Francisco García Paramés, el gurú de Bestinver, es uno de los expertos que más ha insistido en este paralelismo con Japón y en el grave peligro que supone seguir los pasos del país asiático para España. En la entrevista concedida a El Confidencial aseguraba que “aquí no se asumen unas caídas de precios tan fuertes como en los países anglosajones porque tenemos otra cultura más parecida a la de Japón, de no coger el toro por los cuernos. Y cuanto más tarde en bajar la vivienda, más se alargará la crisis. El problema de ajustar así los precios es que el sistema financiero sufre; en otros países ya ha sufrido, pero aquí ese ajuste no se ha producido y tiene que hacerse. Lo que no sabemos es el impacto que puede tener en las cuentas de los bancos”.

COTIZALIA  Fin de semana Eduardo Segovia 18/04/09

Los santos empresarios


EL CRISOL    –    Pascual Mogica Costa

                       

    ¡Caña a Zapatero! El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha salido del armario, yo esperaba que lo hiciera mucho antes, para decirnos, sin que él supiera que lo estaba diciendo, ¡dichosos micrófonos que no se cierran! que “…el problema que tenemos no es la grave crisis (…) son los años de Zapatero”.

     O sea que la culpa de los que nos está pasando a los españoles, al igual que a todos los ciudadanos de diferentes países y continentes, no la tienen ni los empresarios ni los bancos. En mi opinión creo que gran parte de culpa de lo que está pasando la tiene el hecho de que, salvo honrosas excepciones,  tenemos empresarios que no reúnen las con condiciones mínimas que se precisan para estar al frente de una empresa, y por tanto no disponen de  la suficiente capacidad para gestionar un negocio, ni tan siquiera un mínimo de imaginación para mantenerlo en épocas difíciles como la que estamos atravesando, cuando se ven los verdaderos empresarios, los buenos gestores de una actividad empresarial, es precisamente cuando los vientos soplan muy fuertes y el barco amenaza con irse a pique. Ahí es donde se puede apreciar la pericia, la habilidad, la inteligencia y el oficio de un buen capitán para evitar que el barco se hunda. En tiempos de bonanza cualquiera puede patronear un barco.

     Aunque desde la CEOE se quiera rectificar sobre lo dicho a través del indiscreto micrófono,, lo cierto y verdad es que los españoles lo tenemos crudo cuando escuchamos y leemos que desde la parte empresarial se exige como condición indispensable para sacar adelante sus industrias el que se bajen los impuestos y se abarate el despido de trabajadores. Genial el planteamiento y nefasto el hecho de que los empresarios basen la rentabilidad de sus negocios en estas dos premisas. El problema no es ese, el problema, salvo honrosas excepciones, repito, es que no se invierte en la modernización de las empresas para hacerlas más competitivas. A lo largo de estos últimos años los impuestos han bajado y la flexibilización del mercado del trabajo  se ha moderado adaptándolas a las peticiones ya ancestrales de la patronal y ¿en qué se ha mejorado social y económicamente? Absolutamente en nada. La solución pasa por mejorar los medios de producción y abrir nuevos mercados, en los que se ofrezca calidad y servicio. Si una empresa se pudiera mantener solamente de lo que supone el pagar menos impuestos y mantener el empleo en precario, lo tenemos claro.

     No, don Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la patronal, no son los años de Gobierno de Zapatero, son las carencias de muchos empresarios en lo que a preparación y formación se refiere lo que nos lleva a todos por la calle de la amargura. Es muy fácil cargarle el muerto al Gobierno y mirar para otro lado para no ver lo que realmente está pasando en las empresas. Puede que sea bueno abaratar el despido, yo creo que no, pero es que también se debería inhabilitar a un mal empresario, que hay muchos. Digo inhabilitar porque muchos de estos cierran su empresa echando el cerrojo sin más y dejando un buen lío tras él y luego abren por otro lado repitiendo la misma historia una y otra vez. Se dice, con esto de la crisis, que los ciudadanos, los trabajadores, han vivido por encima de sus posibilidades. Y los empresarios ¿no? No hay más que ver cómo vivían, y siguen viviendo, fuera del alcance de sus posibilidades.

Los nacionalistas también calientan el ambiente


aficion-nacionalistas-02-63(PD).- La plataforma de apoyo a las selecciones vascas, Esait, ha pedido a las aficiones de Athletic Club y FC Barcelona que en los prolegómenos de la final de la Copa de Rey y durante la difusión del himno español “den la espalda y manifiesten ruidosamente su disconformidad hacia la política de negación” del estado español respecto a que “Catalunya y Euskal Herria puedan competir oficialmente en campeonato internacionales”. Continua llegint “Los nacionalistas también calientan el ambiente”