Concurso Typepad


Hola gente.

Los administradores de Typepad, plataforma en la que edito mi blog en castellano (www.xarop.net) me han propuesto participar en un concurso sobre banners, las fotografías que sirven para editar las cabeceras de nuestros blogs, porque al parecer les ha gustado la foto de las Cases de l’Onyar, que utilizo.

Os agradecería que me echaseis una mano votándolo, para ello tendriais que pulsar en este enlace Vote for me! que me han generado para ello y que os remitirá al panel de voto en el que sólo tendreis que pulsar sobre el botón “VOTE”, ¡una sola vez (por día, parece ser)!.

Si gano teneis un cubata pagado (ja, ja, ja,).

Vacances V: Retorn


L’aire és nítid,
el vent no deixa treva als arbres,
núvols passen a tot drap
i un cel blau elèctric omple l’horitzó.
Les ones furioses remouen les pedres
i amb soroll de maraques fa ballar la gent,
vent de garbí, vent terral,
els núvols no se’n saben avenir,
i allà dalt, a les muntanyes, flocs preciosos de neu
embolcallen l’espai.

Llibre: El Celler de Noah Gordon
Pel·lícula: Las hermanas Bolena de Justin Chadwick
Música: I don’t know de Noa

PARA QUE LA QUIEREN TAN GRANDE SI NO SE LES LEVANTA?


ELPLURAL.COM
NOTIC. ANDALUCÍA

La tela de 73 metros se rasgó cuando se izaba y fue sustituida por otra ya de noche

La gran bandera nacional no aguantó el ‘temporal’ en Cádiz

JLV

No entró Teófila Martínez en el libro Guinnes por ser su bandera la segunda mayor de España, tras la que mandó izar Federico Trillo en la Plaza de Colón. El acto organizado por el Ayuntamiento de Cádiz, tuvo que luchar contra las inclemencias del tiempo. Fuerte lluvia y agua impidieron que la bandera, finalmente fuera izada.

<!–

Fue una escena de película cómica como las de antes, como las de blanco y negro. Sólo faltaba Pepe Isbert. Todo preparado, las autoridades con sus mejores galas, muy pulcramente arregladitas, la banda y los músicos en posición de revista, los invitados y el público en general, expectantes ante tan inusitada hazaña gaditana.

Megabandera
Una bandera de setenta y tres metros cuadrados, anunciado previamente a bombo y platillo, iba a perpetuar la fecha del 19 de Marzo, en la cuna del constitucionalismo español e iberoamericano. El concejal más joven, fue el designado para darle vueltas a la manivela que debería haber izado la megabandera. El hombre se afanaba en darle presión al artefacto giratorio, y vuelta tras vuelta, pero nada. El efecto vela del viento hacía pensar que era una misión imposible.

Cede el testigo y es relevado
En tamaña heroicidad y en lucha contra los elementos, cedió el testigo a otro concejal. Este insistió en el mecanismo giratorio para que la enseña ondeara hasta los 22 metros previsibles por la altura de su mástil. Pasados ya unos minutos, la bandera no se alejaba del suelo más de cinco metros. A todo ello, la banda de música había interpretado el himno tres veces. Cada interpretación de la “Marcha real” era un anticipo, vano anticipo, de que la bandera subiría hasta lo alto y el acto llegaría a su cenit.

Operarios se suman a las labores
No pudo ser, pese al esfuerzo de algunos operarios que agarraban la bandera por el extremo opuesto, en un esfuerzo de hacer patria común, de aunar energías en unidad de destino en lo universal. No pudo ser, la bandera, inmensa enseña nacional, dijo: “Hasta aquí llego”. Y un !rassss! sonó trepidante y se dispuso a aguar la fiesta –nunca mejor dicho por el agua que caía-.

…Y la bandera se rompió
La megarrojigualda cedió en sus hilos mojados y afrentados por el viento y se rompió. Como en “Bienvenido, Mister Marshall”, el rostro de José Isbert, cariacontecido y decepcionado por el paso fulminante y sin parada de la comitiva, pareció verse en algunos corporativos. Todo se arreglaría después. A las once de la noche y sin boato, se izaría la bandera. Más pequeña, más modesta, pero la bandera al fín y al cabo.
* ver vídeo en: http://youtube.com/watch?v=w7DOyyDPuQY

–>Fue una escena de película cómica como las de antes, como las de blanco y negro. Sólo faltaba Pepe Isbert. Todo preparado, las autoridades con sus mejores galas, muy pulcramente arregladitas, la banda y los músicos en posición de revista, los invitados y el público en general, expectantes ante tan inusitada hazaña gaditana.