Se han cabreado


EL CRISOL    –    Pascual Mogica Costa

                 

     Sin duda alguna la plana mayor del PP se ha cabreado. Las encuestas no les andan bien y ahora solo faltaba lo del cara a cara Zapatero-Rajoy. Por cierto hay un rostro que nunca olvidaré: la sonrisa, si a aquella mueca se le podía llamar sonrisa, de Ángel Acebes, resaltando la “buena” intervención de Rajoy en dicho debate. Las cosas no les vienen de cara y hace unos días la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, decía, con su voz aguardentosa, que la quema de unos cuantos contenedores en la capital del Turia, protagonizada por una pandilla de gamberros que actuaron entre las 12 de la noche y las tres de la madrugada, era culpa era de Zapatero. Igual que hizo Rajoy en el debate celebrado en el Palacio de Congresos del Ayuntamiento de Madrid el pasado lunes. Hasta de la guerra de Iraq culpó Rajoy a Zapatero. El colmo. Antes de gobernar Zapatero ningún gamberro había incendiado un solo contenedor.

      Un energúmeno que encabeza la lista del PP por Albacete, Sixto González,  decía en un mitin que Zapatero daba dinero a ETA para que esta contratara a matones para matarnos a todos los españoles.

       No obstante, yo destacaría de todo esto lo que sobre el libro blanco que Zapatero presentó en el debate ha dicho Fraga: “Me gustaría tener una copia para usarlo como papel higiénico”, dijo el viejo ministro de Franco.  Aguanta bien don Manuel, otros a su edad ya usan “dodotis”. Por lo visto todavía no le tiembla el pulso y eso, de momento, aún le sirve para poder “asearse” el trasero sin que nadie tenga que ayudarle, lo cual nos da a entender que parte de sus facultades mentales le funcionan, al menos las que ordenan el movimiento de una brazo y su correspondiente mano y de determinado dedo de esa mano, el resto de funciones cerebrales “tururú que te vi”.  Es por ello por lo que no se le puede tener en cuenta su grosería, su mala educación y su falta de respeto. “Virtudes” todas ellas que cosechó en sus años de ministro franquista. ¡Pobre viejo chocho! ¡Hasta donde le lleva el cabreo!

 

                                              

Las casas con vida, la vida con casa


vdeviviendaEl pasado sábado distintos colectivos aprovecharon para echarse a la calle y hacerse oir. Uno de ellos fue el colectivo V de Vivienda quienes nuevamente salieron a protestar por los problemas de acceso a la vivienda.

Razón no les faltaba para manifestarse. “Gracias” a la avaricia colectiva (empezando por los promotores y construcciones y acabando por las administraciones, pasando por intermediarios, “inversores” y otros) se ha generado una burbuja especulativa de dimensiones gigantescas, con el agravante de qué se ha hecho con un bien de primera necesidad. Han sido contados los casos en los que se ha osado cuestionar qué estaba pasando. Y ello se debe a que la burbuja ha beneficiado al *mainstream”, frente una minoría, formada mayoritariamente por gente joven o inmigrante.

Pero la avaricia sin límite ha provocado el brusco pinchazo de la burbuja. Los precios hicieron inaccesible el acceso a la vivienda a amplias capas de la población, incluso en el caso de alargar los plazos de la hipoteca a 40 años. Y una sucesión de chispas (el incremento del Euribor, la crisis de las subprime y el fuerte aumento de la inflación) echaron el resto. Actualmente, a duras penas se venden viviendas, y las pocas que se venden se deben mayoritariamente a compromisos adquiridos tiempo atrás.

Se prevé que los precios de la vivienda terminen descendiendo entre el 30 y el 50% de su valor actual durante los próximos cinco años . Será un proceso de ajuste largo. Inicialmente será difícilmente asumible verse obligado a reducir precios. Pero el paso del tiempo, las nulas perspectivas de revalorización, y los costes derivados de tener una vivienda cerrada (empezando por los impuestos y pasando por la depreciación), forzarán la salida almercado de nuevas viviendas a precios inferiores. Paradójicamente, el interés de los constructores en las promociones de VPo puede deprimir aún más el mercado al generar una mayor sobreoferta.

Al final todo volverá a su punto de equilibrio. Pero, ¿qué ocurrirá con todos aquellos que se han quedado atrapados en la burbuja? Precisamente debería ser este grupo el que debería ser objeto de una atención especial por parte de las administraciones. Pero ya se sabe que una cosa es el que debería ser, y otra lo que ocurre en la realidad. Y la realidad es que las políticas de vivienda continúan siendo más del mismo: subvención al ladrillo (léase VPO) y medidas de dudosa eficacia económica y equidad (como el cheque-alquiler).

Precisamente fue por este “más de lo mismo” por lo que miles de personas, jóvenes y no tan jóvenes, fueron a manifestarse. Y tenían toda la razón del mundo. Políticas de acceso a la vivienda sí, pero que sean serias.