EL CUENTO FERROVIARIO DE NUNCA ACABAR


Publicado en el Periódico

Tres averías en los cuatro días que llevamos del nuevo año. Una marca desgracuada que vaticina otro año negro en las infraestucturas viarias de Catalunya.Quienes confiábamos en que la reanudación en diciembre del suspendido servicio de Cercanías que desde el sur llega a Barcelona representaba la salida del túnel nos hemos llevado un buen chasco.

Primero ha sido una avería en la línea de Puigcerdà, que no es de Cercanías y cuyo mal estado de conservación es de sobras conocido. Luego le tocó a la C-.2, en M ontcada i Reixac, al norte de Barcelona. Y, ayer, una avería en la catenaria en el célebre corredor entre Bellvitge i la estación de Sants provocó u na mañana caótica que afectó directa o indirectamente a todas las líneas, con la suspensión del servicio en unas – como la del aeropuerto – la alteración del recorrido en otras, y con grandes retrasos en las demás. Vovieron los autobuses, las quejas y el desespero de los viajeros. Y ello ocurría mientras ADIF hacía llegar hasta l’Hospitalet, con gran despliegue mediático, un tren TALGO por las vías del AVE, para demostrar a los barceloneses que solo quedan cuatro kilómetros para llegar a Sants.

La avería de ayer se produjo, además, e n un corredor que había sido reparado durante la larga suspensión del servicio de noviembre y diciembre como consecuencia de los daños provocados por las obras del AVE. El anclaje que se soltó había sido instalado hace apenas dos meses, lo que abre otros interrogantes que debería contestar el ministerio de Magdalena Álvarez o su gestor de infraestructuras (ADIF): ¿Como es posible que lo que se repara tampoco esté en condiciones d funcionar?¿Es consecuencia de las prisas por volver a prsta servicio y poder resnudar inmediatamente las obras del AVE?

Un trabajo sociológico hecho público ayer mismo por la Generalitat refleja que la crisis de infraestrusturas había disparado la insatisfacción política de los catalanes hasta niveles muy altos, con datos recogidos a finales de noviembre. De poco sirven las apelaciones del president Montilla a los catalanes para que no se dejen arrastrar por el pesimismo y afronten el nuevo año con esperanza si luego vuelve el caos ferroviario. Ls elecciones generales están a la vuelta de la esquina y el català emprenyat hará oir su voz, con su papeleta, con la abstención o c on el voto en blanco, y lo pagarán tanto justos como pecadores.