QUIQUE SÁNCHEZ FLORES

A las cualidades propias de su profesión, para mí indudables, une Quique otras que le hacen diferente, distinto del resto de entrenadores de fútbol de la Primera División. Sus ruedas de prensa no son previsibles. No es de los que repite los mismos latiguillos, las mismas cantinelas. No se repite. Hoy, en la última, cuando ha comparecido ante los “medios” para despedirse, lo ha vuelto a demostrar: “He perdido un cargo, pero he recuperado una vida”. Admite que le causa dolor el cese, pero se consuela pensando en la tranquilidad que va a ganar a partir de ahora. Y deja claro que el Consejo del Valencia no le ha apoyado lo que debía, pues ha dicho que ha sentido la soledad en bastantes ocasiones. En fin, que se marcha un tipo que, además de saber de fútbol, da la sensación de que piensa lo que dice y dice cosas que se salen de la norma en ese mundo. No es por criticar, pero alguno no ha leído un libro en su vida. Y se nota….. Adiós, Quique. Espero que alguna radio tenga la vista de incorporarlo a su equipo como comentarista.

9 respostes a “QUIQUE SÁNCHEZ FLORES

  1. Ambos son culpables. El entrenador por no pedir lo necesario y el Consejo de Administración por no proporcionárselo.
    Pero ahí tienen mucho que ver las escasas arcas del equipo por excesos del pasado.

  2. En su despedida, Quique dijo que se vió sólo en demasidos momentos. Eso podría explicar la fuerza, el poderío, de las vacas sagradas. Al final, un entrenador necesita el apoyo del consejo si de lo que se trata es de limpiar el vestuario. Y si a Carboni no le dejaron, supongo que nos estamos refiriendo a los mismos que se han cargado a Quique. Leí en la prensa que hubo desavenencias entre uno y otro, pero no estoy al corriente si Quique se opuso a la limpia que pretendió Carboni. Lo cierto es que ahora ya no existe la excusa Quique. Y como apuntas, ni Koeman ni nadie puede arreglar una mala planificación. Tampoco sé se ésta es responsabilidad de Quique o incompetencia del consejo. Porque al final, a la hora de fichar, quien tiene la última palabra no es el entrenador.

  3. Lo de anoche ha venido a demostrar que el fallo no era solo de Quique, quizá su fallo estuvo en no saber imponer su autoridad sobre las vacas sagradas del vestuarios y eso quizá se deba a que todavía es demasiado joven y le falta la experiencia necesaria para poder hacerlo.
    Quique es un buen entrenador y una buena persona y, por encima de todo, es valencianista aunque naciera accidentalmente en los madriles.
    Esper y le deseo lo mejor en su vida como entrenador, creo que se lo merece pero su sacrificio era necesario.
    En el Valencia, Koeman tendrá mucho trabajo por hacer. Se hizo una mala planificación deportiva, hay jugadores que estan en claro declive, hay que limpiar el vestuario, eso es lo que intentó hacer Carboni y no le dejaron. Al Valencia le pasa como al Madrid que parece que quienes hacen y deshacen son los jugadores y no el entrenador. La diferencia entre ambos es la inmensa calidad futbolística que tienen los jugadores del equipo otrora del régimen y del presupuesto entre ambos, ilimitado en el Madrid y demasiado precario en el Valencia. Es la diferencia entre una buena administración y una nefasta.
    Si a eso le juntamos el poder mediático de los de la capital, esta todo dicho.
    Por cierto, el primer gol vino precedido de un claro fuera de juego de Van Nistelroy que se encontraba delante de la defensa y en la trayectoria del balón. Quizá si no hubiera subido ese gol al marcador, hoy estaríamos hablando de otro partido.
    A mi me sigue gustando el fútbol, aunque cada vez estoy más decepcionado , por eso ayer no fuí al Bar a ver el partido, tal vez compre el próximo y lo vea tranquilamente sentado en el sillón de mi casa. Tal vez.

  4. Pues sí, Jon. Lo de anoche es suficientemente ilustrativo de todo cuanto has apuntado y se dice en el artículo, interesante, que nos has proporcionado. Yo sigo pensando que Quique es un buen entrenador, pero más que eso me quedo con su discurso. El mundo de fútbol está lleno de bilardos, basiles, vidales, aragoneses, etc, etc, como para permitirnos el lujo de prescindir de sánchez flores. Al final, como dijo aquel presidente del realísimo, lo que cuenta es que la pelotita entre. Quizás por eso, Jon, cada vez me interesa menos el fútbol….

  5. La fina rama, cada día más reseca, de la que pendía Quique S. Flores, se quebró definitivamente. El último tirón se lo dio el voraz presidente del Valencia, incapaz de atinar con un equipo ejecutivo de su confianza. Juan B. Soler ha consumido, en sus tres temporadas en el cargo, otros tantos entrenadores y va ya por el quinto Director deportivo. Así, es difícil trazar un proyecto con garantías de futuro. Al contrario: tanta convulsión resulta inaguantable para cualquier equipo. Pero, a la vista del calendario que tiene por delante el VCF, las razones que han llevado al presidente a tomar esta decisión tan traumática han de ser muy poderosas, porque la próxima cabeza a la que le pondrán precio será la suya. Ya no le quedan parapetos tras los que resguardarse.
    Con QSF se marcha un entrenador estudioso, detallista, enamorado de su profesión, conocedor del fútbol por dentro, joven, ambicioso – él mismo se había exigido este año metas más altas- y valencianista desde la niñez. Al VCF llegó en momentos de descomposición del equipo. Enderezó el rumbo y lo metió en Europa. Quizás, en su primer año, abrumado por la inexperiencia y atenazado por la responsabilidad y el peso del cargo, amarró demasiado al equipo, por temor a que se le vinieran definitivamente abajo la ruinas que heredó. Mestalla detectó ese miedo y le colgó la etiquete de entrenador defensivo. Los datos, incluso, revelan que, con QSF en el banquillo, la afición ha degustado muy escasas goleadas. Al contrario. Las victorias casi siempre han sido angustiosas. De todo ello surgió el desamor con parte de la grada, que no se ha reconciliado con él ni cuando, como este año, se había propuesto soltar amarras, adelantar la defensa y jugar de forma más vistosa. En ese empeño le han fallado algunos jugadores que, molestos con el presidente, han querido ver en las recompuestas relaciones de éste con el entrenador, una traición del técnico. El vestuario, que el año pasado le apoyó frente a JBS, ahora le ha pasado factura. El error de QSF ha sido ceder a la presión y pagar. Desde ese momento estaba muerto.
    La sentencia, sin embargo, estaba firmada mucho antes. Fue el pasado verano, cuando renovó en precario, casi de milagro, por el VCF, de manera forzada por ambas partes. Había sufrido una dura temporada de desgaste, por su enfrentamiento con Amedeo Carboni, cuya destitución agrandó más el abismo que separaba a QSF de la afición y le dejó en una posición muy débil, atado de pies y manos al presidente, sin la distancia necesaria para no convertirse en su sombra y confundirse con él. En el fútbol, la separación de poderes es tan necesaria como en la política.
    Ademas, QSF se equivocó, a veces, de alineación, de táctica, de planteamiento, de cambios… Como todos los mortales. Pero, sobre todo, erró en el discurso. Al futbolerismo no le va nada el lenguaje culto, como ya se vio con Valdano. Así que, algunos turceplumas que dominan mejor la interjección que el adjetivo, se dedicaron a cultivar los bajos instintos de la grada.
    Pese a todo esto, QSF podría hacer suya aquella queja del técnico argentino, Alfio Basile: “Yo, a mis jugadores, les coloco bien sobre el campo; lo que pasa es que luego, ellos van y se mueven”. Y aún peor: en el actual VCF, algunos, ni eso hacen. Si, pasado el compromiso de mañana ante el Madrid, ante el que no se precisa motivación alguna, el VCF sigue con la actitud que mostró en Noruega y Sevilla, mal asunto.
    Por eso, como el propio QSF se encargó de resaltar en el Sánchez Pizjuan, lo preocupante no es su destitución. Lo inquietante es el futuro de un equipo que ahora, evidencia lo mal construido que estuvo este verano, con lagunas por cubrir y laderas que allanar.
    Todo ello debería ser objeto de análisis en el seno del club, por parte de su(s) responsable(e). Reflexión que no se ajusta a la precipitación y nocturnidad con la que se ha llevado a cabo la ejecución de QSF, por muy anunciada que estuviera por los bocazas que se han dedicado a boicotear al técnico y agitar a las masas. Ayer, ya seapresuraron a desenfundar el hacha, para hacer leña del árbol caído. Pobres miserables.
    http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=3704_11_363050__Deportes-Sentencia-ejecutada

  6. L o de “Quique, vete ya” lo gritaba casi toda la grada, no solo una parte.
    Que vendrán otros, se habla de Lippi y Capello ( este lo dudo) y acabarán igual o peor, pues casi seguro. La afición del Valencia es muy exigente, pero también ha sabido estar con el equipo en momentos difíciles. La afición llena el campo casi siempre, con equipos de primera fila y con equipos de segunda, en primera y cuando bajó a segunda. La prueba está en el campo que han empezado a construir.

    El fallo del Valencia creo que lo sabemos todos, y es que no tienen un puto duro y no invierten en grandes figuras como hacen otros equipos, ese es el gran fallo para la afición. El Valencia necesita dos o tres jugadores de gran calidad, jugadores que sean capaces por si solos de resolver un partido. Como el Madrid que lleva varios años haciendo el ridículo en cuanto a juego pero que gana los partidos, o como el mismo Barça que ayer no hizo nada pero ganó cómodamente. Eso es lo que le falta al equipo. Y sobre todo hacer que los jugadores, por muy mercenarios del fútbol que sean, que sientan los colores del equipo que les paga, y muy bien por cierto.
    Que cualquiera de ellos gana en un año más de lo que tú y yo juntos podamos ganar en toda nuestra vida laboral.

  7. El Valencia es una entidad muy peculiar. Por ahí han pasado entrenadores que han sido campeones del mundo con su selección y no han triunfado. Otros han estado cuestionados desde el primer día, aunque luego ganaran títulos. Y en el caso del actual entrenador, todos hemos podido escuchar el “quique vete ya”, cantado por una parte de la afición. Espero que sea para bien. Pero lo dudo. Ahora suenan nombres ilustres que, vamos a esperar y ver, aparte de no aportar nada, además de no conseguir éxitos, van a convertir las ruedas de prensa en típicas y tópicas. En fin, Jon, sabía que intervendrías más o menos como lo has hecho, dada tu condición de valencianista, pero ahora, una vez libres de quique, sin posibilidad de que nadie se meta bajo su paraguas, vais a ver, si queréis, dónde está el fallo del valencia. En lo tocante a comentarista, quique destaca. No por lo mediocres que sean éstos que citas, sino porque es bueno.

  8. El Consejo de Administración no está para entrenar, no es su función. El puesto de Quique hace mucho tiempo que estaba en el aire y le llegó su hora porque no supo reaccionar ante la adversidad, mismos errores, mismos fallos y a la p. calle.
    Pero Quique con todas sus virtudes, que son muchas, tiene los mismos fallos y defectos propios de los entrenadores de fútbol y esos defectos han hecho mucho daño a otros profesionales.
    Tenemos a Carboni que dió una larga etapa de su vida al equipo y que Quique se encargó de que acabara antes de hora. Pero además Carboni intentó acabar con las mafias del vestuario y ciertos privilegios. Quique no le ayudó.
    También tenemos a dos jóvenes promesas del fútbol, internacionales juveniles ambos e indiscutibles. Sunny y Mata. Eran muy buenos, muy trabajadores, se habían ganado el puesto en la pretemporada. Sunny apenas jugó unos minutos, Mata ni eso e intentó por todos los medios que se fuera cedido pese a la cláusula de su contrato que obligaba al Valencia a que permaneciera en sus filas. Quique ha destrozado a esos dos jóvenes jugadores.
    Ha mantenido la jerarquía del vestuario donde tanto Cañizares como Albelda o el mismo Baraja hace tiempo que no dan pie con bola. A Zigic lo saca a falta de quince minutos para arreglar desaguisados, no ha conseguido recuperar a Vicente con una lesión más psicológoca que física, se le ha lesionado Villa dos veces seguidas cuando nunca antes se lesionó.
    Sus rotaciones no han funcionado y mientras el Valencia ha ido exibiendo el ridículo allá por donde iba. Ayer, en Sevilla, no dispararon ni una sola vez entre los tres palos.
    Definitivamente Quique tal vez sea de otra pasta pero comete los mismos errores que otros y mientras los valencianistas sufriendo.
    Ayer se lo pusieron a huevo, si ganaban se colocaban segundos a un punto del lider al que recibirán el miércoles y, caso de ganar, serían líderes; pero siempre que se dan estas circunstancias, pierden.
    El Rosenborg llevaba seis años sin ganar en casa en partidos internacionales, llegó el Valencia y ganó y siempre el Valencia es el encargado de que otros rompan sus rachas negativas a su costa.
    Y todo ésto es gracias a entrenadores como Quique.
    En lo que si estoy de acuerdo contigo es en lo de comentarista porque para ser mejor que Valdano, Michel o Camacho tampoco hace falta mucho.

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