El mañana efímero


La España de charanga y pandereta,

cerrado y sacristía,

devota de Frascuelo y de María,

de espíritu burlón y de alma quieta,

ha de tener su mármol y su día,

su infalible mañana y su poeta. Continua llegint “El mañana efímero”

Con buen humor, Ministra


Publicado en xarop 

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Ja ja ja Ministra Magdalena Álvarez, estoy que me parto el culo en el andén de la estación. Vestido con mi mil rayas azul y mis zapatitos de charol, corbata de seda y portafolios de piel de camella, esperando a que RENFE restablezca el servicio hacia Barcelona, en donde hace hora y media tenía la entrevista de trabajo por la que me he estado preparando durante toda mi vida y me hacía mucha ilusión.

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El regreso de la momia


EL CRISOL    –    Pascual Mogica Costa

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    Ciertamente desde el Partido Popular le van dando la razón a todos aquellos que relacionan, relacionamos, la actitud patriotera de la derecha con todo aquello que conformaba el Espíritu Nacional y como no, lo que era la esencia de la Dictadura franquista.

      La actitud del PP, su forma de actuar, bandera e himno nada más, encaja perfectamente dentro de la Ley de Responsabilidades Políticas firmada por Franco en 1939 y que en su artículo primero dice: “Se declara la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas, que, desde el primero de octubre de 1934 y antes del 18 de julio de 1936, contribuyeron a crear o a agravar la subversión de todo orden de que se hizo víctima a España y de aquellas otras que, a partir de la segunda de dichas fechas, se hayan opuesto o se opongan al Movimiento nacional con actos concretos o con pasividad grave”.  Sabido es que era delito el no saludar a la bandera o no mantener “impasible el ademán” cuando sonaba la Marcha Real, el Oriamendi o el Cara al Sol, los tres himnos oficiales de la Dictadura. Cuando desde el PP avisan de que solamente ellos son españoles, de que solamente ellos respetan a la bandera,  están recordándonos que todos los demás estamos contrayendo “responsabilidades políticas”  y por tanto no respetando la ley.

    Bocadillos de bandera e himnos se repartían por doquier en la época franquista. El que canta sus males espanta. Y males, terribles males, eran el hambre, las calamidades, la represión, la falta de libertad y la carencia de lo más necesario para subsistir. Pero eso el franquismo lo solucionaba obligando a los niños, los más afectados por esas carencias que provocaban el hambre, a cantar y a resaltar con esos cantos las excelencias de lo bueno que tenía su dictadura. Como antes he dicho: El que canta sus males espanta.

    Franco nos asustaba con aquellos terribles relatos sobre la horda roja. Lo mismo que ahora está haciendo el PP por que cien o doscientos descontentos queman la bandera y  fotos del Rey. Cien o doscientos de un total de 44 millones de españoles que somos. Aunque por lo visto españoles, lo que se dice españoles, solo son los diez millones que votaron al Partido Popular. EL PP quiere llevarnos al pasado y esa actitud nos lleva a pensar en el regreso de la momia.

                                           

Negocio y política


Hoy estoy mal, cabreado, desanimado, molesto, perplejo y dolido.

El carácter de servidor público que debe revestir a un funcionario debería ser motivo suficiente como para evitar estos desmanes y lo mismo debería aplicar a los políticos, pues bien en este país parece que al contrario de lo que se supone, ese componente vocacional desaparece en cuanto a tu nombre le precede al de una Secretaría o Dirección General.

Para alguien como yo, al que de pequeño enseñaron que la honradez es un activo personal le repugna que en los ámbitos de la “alta política” aparezcan casos como el del 20% destapado a consecuencia de la investigación de la fiscalía sobre las corruptelas organizadas en la época en que CiU era gobierno por dos motivos, uno por el descrédito que eso comporta para la función pública y la política y el otro porque el caso toca de lleno a “los míos”.

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